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La concepción general de Bodegas Cepa 21 responde a la esencia e imagen del vino que en ella se elabora: moderno, elegante y armonioso. / Cortesía Bodegas Cepa 21La concepción general de Bodegas Cepa 21 responde a la esencia e imagen del vino que en ella se elabora: moderno, elegante y armonioso. / Cortesía Bodegas Cepa 21
Plus 31/05/2021

Conoce la bodega que se apoya en la tecnología para crear vinos extraordinarios

José Moro es el actual presidente de Bodegas Cepa 21 y Bodegas EmilioMoro, ambas convertidas en un referente a nivel internacional por la calidad de sus productos

Bodegas Cepa 21 nace de la curiosidad de José Moro por seguir incursionando en la innovación, la creación de una bodega joven con diseño vanguardista y una esencia transgresora. Visualmente, la bodega cuenta con una arquitectura moderna y funcional que refleja su forma de ser y el carácter de los vinos, sus instalaciones son un modelo de contemporaneidad de Castilla y León. 

José Moro platicó con Publimetro de éste y otros temas, en el que siempre pone toda su pasión para dejar en claro que sus vinos son extraordinarios.

Platíqueme sobre las bodegas Cepa 21, en ocasiones anteriores ya hemos hablado sobre Emilio Moro.

—Es un nuevo proyecto de la familia Moro, pues una vez que se vio que tenía todos sus vinos definidos con sus distintas marcas y etiquetas, queríamos hacer un vino diferente, en el cual hubiera características organolépticas con más seriedad, con otra expresión frutal porque los vinos de Emilio Moro son más cálidos y con una armonía diferente. Tuvimos que investigar con qué tipo de uvas podíamos hacer un vino de esas características y así fue que descubrimos esa gran tierra en la que ahora está ubicada la bodega. Cuenta con una orientación norte y con esto, la viña tiene menos zona de sol lo que provoca un ciclo vegetativo más largo, con lo cual esas uvas dan unas características organolépticas de mayor carga frutal con mucho más peso en boca. Si a esto le unimos los depósitos adecuados para fermentar esas uvas, utilizando una madera fina y gentil que le aportara fragancia y elegancia al vino, así fue como empezaron a salir los vinos de Cepa 21, cada uno en su categoría, estamos hablando que tenemos las etiquetas Hito, Cepa 21, Malabrigo y Horcajo, cuatro marcas diferentes que son unos “vinazos” con una seriedad y personalidad impresionante por lo cual estamos trabajando para que tengan un mayor reconocimiento del que actualmente gozan porque así lo indican las puntuaciones altas que han obtenido año tras año.

¿Cuáles son su principales características?

—Hay que tomar en cuenta que para elaborar cada uno de estos vinos, utilizamos determinadas áreas, con diferentes altitudes dentro de la finca de Cepa 21 y para la marca Hito, que es el vino más joven, usamos la parte más baja que está a una altitud de entre 700 y 750 m. por loque da unos vinos muy frescos y agradables, pero a la vez tienen un toque de seriedad y son muy apetecibles de beber. También tenemos Cepa 21, el vino más importante de la bodega, y para producirlo utilizamos las laderas que están entre 750 y 850 m. con una tierra más caliza, mucho menos fértil y que da la auténtica expresión de tempranillo porque son uvas más pequeñas, racimos más sueltos dando unos vinos más concentrados y tiene una crianza en roble francés de entre 12 y 14 meses utilizando dos tonelerías diferentes. En las gamas top tenemos a Malabrigo, es un nombre precioso y lo tomamos del nombre del área, además de ser la confluencia de los aires del norte y se siente un frío tremendo. Se trata de un vino serio y complejo, de fruta más madura y oscura, un vino balanceado y equilibrado, tiene una personalidad impresionante y envejece muy bien en botella, es muy largo en boca y con una clase tremenda. Por último, el de más clase es Horcajo, producto de una confluencia dos laderas en la parte más alta de una montaña,se trata de una tierra con fondos calizos y mucha piedra, lo que le da unas características más matizadas. Hay que tener en cuenta que las producciones son más pequeñas, estamos hablando de no más de cien kilos por hectárea, con racimos muy pequeñitos. La fermentación alcohólica se hace en depósitos muy pequeños y luego hay crianza en una barrica francesa muy especial en la que, depende de la concentración de la cosecha, puede ser entre 16 y 18 meses. Son vinos que han obtenido de 95 a 100 puntos con una personalidad increíble, se producen pocas botellas, pero de mucha calidad.

En 2007 José Moro puso en marcha un proyecto innovador, el cual busca representar la más pura vanguardia en la industria del vino: Bodegas Cepa 21. /Cortesía Bodegas Cepa 21

¿Cómo aplican la tecnología en esta bodega?

—En Emilio Moro la filosofía como innovación es uno de los pilares fundamentales, siempre hemos sido muy innovadores, desde el principio, cuando empezamos a injertar nuestros propios viñedos con el clon que tenía mi abuelo,  crear nuestros propios geolocalizadores para ir a los distintos viñedos y hasta utilizar drones para hacer abonados a la carta. En Cepa 21 hemos aplicado un estudio muy particular, aparte de todos los conocimientos que ya traíamos de Emilio Moro, para hacer un vino distinto en un microclima y terroir diferente, buscando que fuera la zona más fría dentro de lo que es la Ribera del Duero, entonces lo que estamos haciendo es tomar datos de todas las situaciones meteorológicas para zonificar, no sólo el área de Cepa 21, sino toda la Ribera del Duero, ¿cómo? dependiendo de la altitud, la orientación el que haya masas de agua al lado de ciertos núcleos, puedan dar vinos totalmente diferentes, uvas con parámetros distintos. Esta zona lo que concretamente nos ha mostrado por los estudios que hemos hecho con IBM aplicando tecnología de IT (Internet of Things) y de Big Data nos ha demostrado que es una zona muy particular por su orientación capaz de dar uvas mucho más concentradas y de mayor calidad. Este resultado es la combinación de una decisión que hace 20 años tomamos por intuición, pero ahora hemos demostrado con la tecnología que esta zona es única, exclusiva y diferenciada por la altitud, por esa orientación mar-norte y esto hace que, dentro del contexto de la Ribera del Duero, nos dé unos vinos únicos y muy particulares. 

Bodegas Cepa 21 cuenta con las soluciones de inteligencia artificial desarrolladas junto con IBM que procesan datos con aplicaciones de Big Data e Inteligencia Artificial. / Cortesía Bodegas Cepa 21

Denos detalles del lanzamiento de Horcajo en México

—Los vinos de Cepa 21 tienen una calidad inmensa y probablemente aún no tengan en el mercado internacional el reconocimiento que se merecen, vamos a aprovechar para lanzar esta marca porque es un vino de gran categoría en un país en el cual el conocimiento y cultura del vino va creciendo año tras año de una manera considerable, entonces, es necesario que un mercado como el mexicano lleguen todos los vinos de máxima expresión y ya es tiempo también que conozcan los grandes vinos de la bodega Cepa 21.

Por último, la pandemia ¿qué retos y aprendizajes han encontrado en  ella?

—Al principio, cuando tienes un problema, lo afrontas con miedo y así lo hicimos, pero después tuvimos un cambio estratégico importante y empezamos a verlo como una oportunidad. Tuvimos que cambiar los planes que ya teníamos a cinco años porque muchas cosas han cambiado con la pandemia. Los consumidores han modificado sus hábitos y tuvimos que buscar la forma de llegar a ellos. En nuestro caso, no hemos despedido a ningún trabajador, les hemos sido fieles y hemos cumplido con todos los protocolos sanitarios. Tuvimos que cambiar la forma de vender, atomizar más el mercado de ventas porque nuestro canal más importante era Horeca (acrónimo de Hoteles, restaurantes y cafeterías), ahí teníamos el 80% de las ventas a nivel mundial y solamente vendíamos en unas pocas grandes superficies en España. Nosotros pensamos que si el canal Horeca estaba cerrado, la gente tenía que salir a comprar su pescado, carne o vino y  llevarlo a casa, evidentemente, cuando el consumidor bajara a esa gran superficie, ahí tenían que estar nuestros vinos para que tuvieran la posibilidad de comprarlo, así que iniciamos una estrategia potente para poner al alcance del consumidor nuestros vinos en esas grandes superficies de venta. También potenciamos el tema del ecommerce para poner el vino en casa realizando campañas de marketing y promoción para que el consumidor se afianzara para comprar a través de nuestra tienda online. Estos cambios nos ayudaron mucho y hemos potenciado todas esas formas de venta. También aprovechamos el tiempo para digitalizar un poco la bodega para hacer más ágiles los procesos y de esa manera ser más productivos. Insisto, aunque al principio fue muy duro por las muertes y el sufrimiento de las familias, a nivel empresarial lo hemos aprovechado con un aprendizaje y estamos satisfechos con los resultados obtenidos.