OPINIÓN: ¿Qué es un traicionero?

Oswaldo Sánchez decidió volverse analista de Televisa y en más de una ocasión lo escuché hablar de Chivas con cierto desdén

Por Aldo Miranda

Recuerdo aquellas “lágrimas de cocodrilo” de Oswaldo Sánchez cuando salió de Chivas para ir al Santos en medio de una emotiva conferencia de prensa. Su salida del Rebaño se dio después del título conseguido en el 2006 ante Toluca y la promesa de que volvería y que Guadalajara siempre estaría en su corazón, poco a poco se fue desvaneciendo.

Las versiones fueron muchas sobre su partida del Rebaño, pero la más creíble es que pretendía amarrar un contrato por tres años y Jorge Vergara sólo le ofreció por uno, así que buscó opciones y los Guerreros fueron los que levantaron la mano para cumplirle todas sus peticiones y quedarse con el mejor portero mexicano de los últimos 20 años.

Tras el retiro, Oswaldo decidió volverse analista de Televisa y en más de una ocasión lo escuché hablar de Chivas con cierto desdén, sin memoria, como si aquellas palabras acompañadas de llanto hubieran sido una mera actuación.

Para la semifinal del Clausura 2015 que los de Torreón le ganaron a Chivas, el ex futbolista que disputó 725 partidos en Primera División no dudó un instante en asegurar que su cariño estaba totalmente del lado lagunero, dejando en el pasado lo que tanto pregonaba por el Rebaño sagrado.

Fue capitán, ídolo y en algún tiempo no se cansaba de confesar que de niño siempre le fue a Chivas,
y pese a su pasado atlista y americanista, soñó con jugar en el “equipo de sus amores”.

Ahora que el tema de Neymar sigue en boca de todos y para la mayoría de los seguidores blaugranas, ya es considerado un traidor. No me atrevería a asegurar que el dinero siempre sea
la clave de este doloroso calificativo. El brasileño se fue al PSG por 222 millones de euros, que costó la cláusula de rescisión, más impuestos y otros gastos, se convierten en alrededor de 300 millones.

Pero, ¿qué de malo tiene mejorar tus propios intereses o cambiar de trabajo por dinero? La traición no radica en eso. Radica en olvidarte de las convicciones y colores que tanto se defendieron “con el corazón en la mano”, olvidando el amor por la camiseta que te llevó al verdadero éxito futbolístico.

Neymar no traicionó, simplemente cambió. Algunos otros cambian para enterrar el pasado en medio del resentimiento. Y aquí nada tiene que ver el dinero, por eso hay de traidores a traidores.

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