Las mentes detrás del Autódromo Hermanos Rodríguez

Oscar Fernández, Manuel 'Chacho' Medina y Christian Epp han sido los responsables de las modificaciones de la pista de autos mexicana para convertirla en lo que es ahora

Por Sergio Meléndez

La pista del Autódromo Hermanos Rodríguez es una de las más reconocidas a nivel mundial por la FIA (Federación Internacional de Automovilismo) y pilotos de la Fórmula Uno; no por nada han nombrado al Gran Premio de México como el mejor evento del año las tres últimas ediciones.

Y tres han sido los personajes que se han encargado de llevarla a ser lo que es ahora: Oscar Fernández, Manuel “Chacho” Medina y Christian Epp.

Todo comenzó con don Oscar Fernández, que para recibirse como ingeniero civil, presentó la tesis “Pista para Carreras Gran Premio” en el año de 1959, y dicho proyecto cobró vida.

“Este autódromo (Hermanos Rodríguez) es un ícono mundial, la evolución ha sido en función de las necesidades por las altas velocidades que están desarrollando los coches. Cuando yo diseñé esto lo hice para velocidades de hasta 250 kilómetros por hora, ahora se corre hasta 400, eso ya no sirve y se tiene que ir modificando en función de la necesidad”, comentó el ingeniero de 91 años.

Luego de que en 1970 la F1 se retirara de México, fue hasta 1986 cuando esta regresó y la pista tenía que ser modificada, trabajo que le encargaron al arquitecto Manuel “Chacho” Medina.

“En 1986 no se esperaba que se hiciera la Fórmula 1 y en ese año tuve el gusto y el honor de reproyectar lo que hizo el ingeniero Gilberto Valenzuela porque los estándares de los 60 ya no servían para los 80”, relató.

“Tuvimos que hacer una serie de modificaciones a la pista como la curva espiral que estaba al final de la recta, era una curva que se cerraba . Si llegabas después de una recta, esa curva provocaba que te salieras, o chocaras, etcétera. En una F1 a 350 kilómetros por hora no se aceptaba, y además no había escape. Otro aspecto fue la horquilla que era hasta la calle de Añil, la peraltada, los pits, la torre de control y muchas cosas que ya habían caducado. Me tocó reproyectar todo eso y en 1986 arrancó en nuestro país la F1 en su segunda época”.

Una vez más, la FIA dejó de tomar en cuenta a México a partir de 1992, pero regresó para una tercera etapa en 2015 y el circuito tuvo que volver a ser modificado, esta vez por Christian Epp.

“Lo que descubrimos fueron todas las capas de asfalto que salieron desde 1959, siete u ocho capas, era como un sitio arqueológico. Este proyecto no fue fácil porque hay que recordad que está sobre un lago y construir sobre un lago es bien difícil, sobre todo una pista de F1 que tiene requerimientos de planicie, no puede tener ningún tipo de ondulaciones, etcétera”.

Para Epp, la pista necesitaba una “terapia intensiva” y dentro de esas modificaciones de decidió “sacrificar” la famosa “curva peraltada”.

“No podíamos echar más concreto por el hundimiento, es por eso que abajo de lo que se ve ahora, hay tezontle. Tuvimos varios inconvenientes pero increíblemente logramos estar a tiempo y entregar todo bien”.

“La curva peraltada fue una de las primeras que tuvimos que sacrificar, sabiendo que era la curva más importante, pero lo hicimos para crear otro ícono como el Foro Sol. A veces hay que estar dispuestos a aceptar un cambio que requiere el mismo deporte o sociedad”, finalizó.

LO MÁS VISTO EN PUBLIMETRO TV

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo