La primera impresión es la que cuenta

Disponemos de muy poco tiempo para valorar y para que nos valoren. No necesitas ni un minuto para dar y tener esa primera impresión.

Por Publimetro México

El aspecto exterior sin duda, es el reflejo de nuestro trabajo interior. Lo mismo pasa cuando quieres vender un proyecto: primero generas una idea de gran contenido y valor; luego le dedicas tiempo a los detalles, revisas ortografía, redacción, le metes horas de diseño, es decir, le imprimes vida.

De manera indistinta, profesores y clientes valoran la presentación de los proyectos de sus alumnos y proveedores, tomando en cuenta, que además de un buen contenido, sea un proyecto que brille, que sea sorprendente, lleno de vida. Y eso, al final es lo que hace que generes esa buena impresión.

Hoy más que nunca darle vida a un proyecto implica dedicación, esfuerzo y sobretodo, sentido de oportunidad.

Cuando cuentas con un equipo adecuado es posible alcanzar tus objetivos siempre.

Cuando sabes que de principio a fin contarás con un aliado en tus proyectos, los resultados son superiores.

Dar la mejor impresión ocurre cuando eres percibido como quien realmente eres. Así que no le quites valor a tu trabajo. Bien dicen que no existe una segunda oportunidad para dar una primera impresión.

Cuando se trata de una presentación impresa de un proyecto, una tarea, o incluso material promocional en tu negocio, no se debe escatimar en calidad, pues es tu carta de presentación tuya, y la mejor prueba de que transformaste una idea en algo tangible.

Si consideras que existe una barrera económica que te impide alcanzar tus objetivos, considera que darle vida a los mismos, es, más que un gasto, una inversión.

Sin embargo, existen marcas que desde hace muchos años han trabajado en la reducción del precio de sus productos y servicios, gracias a la gran variedad de ofertas en el mercado, al mismo tiempo que se enfocan en necesidades específicas del usuario.

Así, un estudiante no gasta demasiado en la presentación de sus tareas, más bien está invirtiendo en una buena calificación; un profesionista puede ofrecer a sus clientes presentaciones impresas con una calidad muy superior, colocándose en un mejor lugar en la mente de quien lo contacta; un artista, puede darle continuidad a su obra fotográfica tal y como la concibió, sin variaciones tonales brindándole más valor a su trabajo y talento. Esto, es rellenar de vida tus historias.

Sea cual sea el tipo de impresión que requieran tus proyectos, no te olvides que son la cara de la historia a la que le vas a dar vida.

Asegúrate de contar con respaldo de garantía al menos de dos años, y con un centro de servicio para tu equipo cerca de tu trabajo u oficina, en caso de que se requiera mantenimiento o reparación.

 

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