¿Qué pasa con los Millenials?

Por Trixia Valle

Apatía, rencor, resentimiento, flojera, escepticismo, pocas ganas, volubilidad, frivolidad, inconstancia, variabilidad, ligereza, indecisión… ¿Por qué de pronto los jóvenes parecen derrotados en la mejor época de su vida?

Creo que más de uno nos preguntamos esto, y más, cuando viven un mundo de conexión, amigos múltiples, opciones de todo, comodidades, cercanía, facilidad. Un mundo donde Internet ha acercado todo al alcance de su mano en un solo click. Y ¿por qué teniéndolo todo parece que están vacíos, desganados, sin pila?

Esto me lo pregunté hace poco cuando en un congreso para jóvenes la atención se dispersaba a cada momento y los que ponían atención eran molestados y juzgados de “tontos” por sus compañeros que hacían todo lo posible para distraerlos, como si poner atención y aprender, fuera lo peor del mundo. Yo sé que siempre los jóvenes -desde que el mundo es mundo- han sido criticados por las generaciones anteriores, y justo ahora, yo que soy de una generación anterior estoy haciendo lo mismo.

Sin embargo, históricamente, nunca se han tenido tantas cosas para ser felices y tan pocas sonrisas. Nunca se ha visto que los vídeojuegos dieran más felicidad que un partido de fut con los amigos o que en las fiestas en vez de estar conviviendo, ligando y bailando, estuvieran chateando. Es como si solo el estar en control los hiciera sentir bien.

Me parece que todo ello obedece a la definición que algunos expertos utilizan sobre la felicidad: “es el evento que implica un gran esfuerzo para conseguir un logro lo que nos hace ser felices”. De esta manera, los vídeojuegos, la creación de mundos virtuales, conseguir likes por una publicación o ganar amigos y ser popular, cumplen a la perfección con la definición expuesta. Esto nos comprueba que todas las generaciones hemos sido y seremos personas que necesitamos del esfuerzo personal para sentirnos valiosas y así ser felices.

Ahora la pregunta sería, ¿cómo hacer la educación y los trabajos atractivos para estas generaciones? Puede ser que las campañas en redes sociales y la administración de las mismas sean unas de las actividades que más les llamen la atención a los Millenials, como estos los proyectos que los entusiasmen bajo estas premisas, fácilmente los pueden activar hacia la productividad del mundo que los espera ansiosos.

La labor o misión que tenemos para cumplir en este mundo, es única y especial, y nadie más que cada uno de nosotros la podremos realizar. Cada persona aburrida y subutilizada es una pérdida para el mundo y cada persona entusiasta es una bendición para el progreso.  

Apatía, rencor, resentimiento, flojera, escepticismo, pocas ganas, volubilidad, frivolidad, inconstancia, variabilidad, ligereza, indecisión… ¿Por qué de pronto los jóvenes parecen derrotados en la mejor época de su vida?

 

Creo que más de uno nos preguntamos esto, y más, cuando viven un mundo de conexión, amigos múltiples, opciones de todo, comodidades, cercanía, facilidad. Un mundo donde Internet ha acercado todo al alcance de su mano en un solo click. Y ¿por qué teniéndolo todo parece que están vacíos, desganados, sin pila?

 

Esto me lo pregunté hace poco cuando en un congreso para jóvenes la atención se dispersaba a cada momento y los que ponían atención eran molestados y juzgados de “tontos” por sus compañeros que hacían todo lo posible para distraerlos, como si poner atención y aprender, fuera lo peor del mundo. Yo sé que siempre los jóvenes -desde que el mundo es mundo- han sido criticados por las generaciones anteriores, y justo ahora, yo que soy de una generación anterior estoy haciendo lo mismo.

 

Sin embargo, históricamente, nunca se han tenido tantas cosas para ser felices y tan pocas sonrisas. Nunca se ha visto que los vídeojuegos dieran más felicidad que un partido de fut con los amigos o que en las fiestas en vez de estar conviviendo, ligando y bailando, estuvieran chateando. Es como si solo el estar en control los hiciera sentir bien.

 

Me parece que todo ello obedece a la definición que algunos expertos utilizan sobre la felicidad: “es el evento que implica un gran esfuerzo para conseguir un logro lo que nos hace ser felices”. De esta manera, los vídeojuegos, la creación de mundos virtuales, conseguir likes por una publicación o ganar amigos y ser popular, cumplen a la perfección con la definición expuesta. Esto nos comprueba que todas las generaciones hemos sido y seremos personas que necesitamos del esfuerzo personal para sentirnos valiosas y así ser felices.

 

Ahora la pregunta sería, ¿cómo hacer la educación y los trabajos atractivos para estas generaciones? Puede ser que las campañas en redes sociales y la administración de las mismas sean unas de las actividades que más les llamen la atención a los Millenials, como estos los proyectos que los entusiasmen bajo estas premisas, fácilmente los pueden activar hacia la productividad del mundo que los espera ansiosos.

 

La labor o misión que tenemos para cumplir en este mundo, es única y especial, y nadie más que cada uno de nosotros la podremos realizar. Cada persona aburrida y subutilizada es una pérdida para el mundo y cada persona entusiasta es una bendición para el progreso.  

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