Karen Ailén: más que una modelo argentina

Llegó a México en agosto de 2015 para dedicarse a la música en algún lugar en Puerto Vallarta

Por VICE

El feminicidio en México es un problema que nos debe importar a todos. Del 1 de enero de 2017 al 31 de diciembre se reportaron mil 756 Feminicidios. Del 1 al 14 de enero se han reportado 60 feminicidios, principalmente en el Estado de México con nueve, Guanajuato con nueve, y Puebla, San Luis Potosí y Veracruz con seis.

Karen Ailén Grodziñski fue asesinada el miércoles 27 de diciembre de 2017, en una habitación del hotel Pasadena, en avenida Revolución número 826, delegación Benito Juárez, en la Ciudad de México. Hasta el momento, y luego de una serie de irregularidades de la Procuraduría de la CdMx en la investigación, no hay ningún detenido.

Nació el 6 de junio de 1994 en Roque Sáenz Peña en El Chaco, Argentina, rodeada de un cinturón de pobreza donde no son raras las cabañas de adobe o con paredes formadas por esteras. Creció junto a su madre Karina, su abuela y tía en un barrio donde las personas sobreviven rodeadas de basura, con enfermedades como dengue, tuberculosis y fiebre amarilla.

Las amigas y compañeras cercanas de Karen la recuerdan como una mujer dadivosa, confiada. Su sueño era ser cantante. Llegó a México en agosto de 2015 para dedicarse a la música en algún lugar en Puerto Vallarta, Jalisco, según constataron sus familiares y amigos en Argentina. Ahí vivió durante un mes, y después arribó a la Ciudad de México. Al buscar alternativas para financiar su carrera artística y musical, consiguió crecer y relacionarse con gente que la ayudaría a conseguir su sueño. Se inscribió en academias y realizó diversos castings como promotora.

Buscaba la fama 

Más que por el dinero, Karen buscaba ser famosa porque quería poner los ojos del mundo en su pueblo natal. Su deseo más grande, me aseguró una de sus amigas, era que se vislumbrara realmente el nivel de pobreza y marginación en la que vive su gente.

Más que hablar de la vida que tenía Karen como modelo, escort y bailarina, busco hacer extensivo lo que amigas y compañeras de Karen me hicieron saber; la petición fue clara: “Quieres hablar de ella, cuenta por qué quería ser famosa. No era la típica mujer frívola; más allá de eso tenía ideales”.

Karen quería ayudar a las mujeres de su comunidad natal para que tuvieran educación, alimento, y acceso a los servicios de salud, así como prevenir la violencia con la que viven las mujeres y los niños en el Chaco. En 2015 participó en una campaña fotográfica para resolver el hambre en Chaco y un body painting en Yaguareté para acabar con la matanza animal. Sus compañeras detallan que era una mujer generosa: “si le decías que no tenías donde vivir, ella te abría las puertas de su casa. Si veía en la calle indigentes o alguien que necesitara ayuda ahí estaba Karen, comprándoles algo de comer o dándoles una moneda”.

No trato de mostrar una mujer virginal en este texto, sino de mostrar a Karen como la recuerdan sus amigos y sus familiares. Su asesinato se convirtió en un caso mediático del que muchos se enteraron, pero pocos saben realmente quién era antes de que le fuera arrebatada la vida aquel 27 de diciembre de 2017.
La fama, la ocupación, la nacionalidad, el estatus económico, el aspecto físico no determinan, quién debe o no ser criminalizada. Karen era una mujer de 23 años, hija de Karina y Marcelo. Lo que pretendo es que entendamos que el feminicidio de cualquier mujer va más allá de una imagen o forma de vivir la vida; Karen no buscaba ser asesinada. Basta de seguir haciendo responsables a las familias o a las mujeres de sus asesinatos. La historia se repite una y otra vez, y la única culpa es de aquellos sujetos que deciden aniquilarnos.

Este es un escrito tomado del Facebook de Karen del 22 de abril de 2015. Así es como se describía a sí misma:

“Soy una luchadora con 20 años que piensa a mayores, a futuro que piensa en ella, que pienso en mí. voy por la vida sonriendo, llevando mis energías buenas a donde voy, muchas mentiras, imágenes, chismes dando vueltas no pudieron detenerme, porque de eso se trata, de ser fuerte contra todo, de ir contra todas las piedras que se presentan en este camino. Gracias totales por su ayuda, por su crítica, por su aliento y admiraciones, hoy me siento tan orgullosa de mi contenta y cada vez más decidida de lo que quiero. Ojalá Dios y la vida me premien son solo meses de luchar. pero así tarde 30 años a mi fin voy a llegar de ser feliz arriba del escenario de un teatro como de chiquita lo quise. Gracias les abro mi corazón a todos, les doy mi perdón, pido disculpas por no entender esta misión a su ignorancia, y les digo sueñen y luchen, soñar no cuesta nada y no duerman siesta luchen por ese sueño, por ese trabajo, por ese sueldo. Besitos; Dios bendiga a todos”

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