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AMLO olvida a Sor Juana y a las heroínas nacionales en sus discursos en las mañaneras

Aunque Sor Juana Inés de la Cruz aparece en el logotipo oficial, jamás ha sido mencionada por el presidente en sus conferencias de prensa matutinas

El presidente Andrés Manuel López Obrador ha mencionado 512 veces a Benito Juárez en las conferencias de prensa matutinas, mientras que jamás pronunciado el nombre de Sor Juana Inés de la Cruz, una de las heroínas reconocidas por la Cuarta Transformación en el logotipo alterno, presentado el 7 de marzo de 2019 tras las críticas de que el oficial era “muy machista” por sólo mostrar a los héroes de las tres transformaciones previas.

La disparidad entre las menciones del presidente a los héroes y las heroínas muestra cómo usa a la historia para justificar sus discursos de división, considera Luis Estrada, socio y director general de SPIN - Taller de Comunicación Política. Quincenalmente SPIN presenta una infografía en la que muestran datos analizados a partir de las conferencias de prensa matutinas.

En cuanto a los héroes, los más mencionados en las conferencias de prensa de López Obrador son Juárez, Francisco I. Madero con 469; Lázaro Cárdenas con 236; José María Morelos y Pavón con 128 y Miguel Hidalgo, con 117 menciones.

Sin embargo, en cuanto a las heroínas, Leona Vicario es la más mencionada, con seis ocasiones en todo el sexenio. Le siguen Elvia Carrillo Puerto, con tres, Josefa Ortíz de Domínguez, con dos y Carmen Serdán, con una mención. El deshonroso último lugar lo tiene Sor Juana Inés de la Cruz, con cero menciones.

Hasta el 31 de enero de 2022, Andrés Manuel López Obrador lleva mil 158 días de gobierno, en los que ha realizado 777 conferencias de prensa mañaneras, todas con una duración promedio de 109 minutos.

5 PREGUNTAS CON

Luis Estrada, socio y director general de SPIN- Taller de Comunicación Política

¿A qué conclusiones llegan tras analizar las menciones a los personajes principales del logotipo de la Cuarta Transformación?

Es interesante ver dos cosas. Primero, el presidente presume -y lo ha dicho en todas sus conferencias- que esta es la Cuarta Transformación, a la altura de la Independencia, la Reforma y la Revolución. Es por ello que los personajes que acompañan el logo de la 4T son de la Independencia, de la Reforma y de la Revolución, siendo Benito Juárez el central. AMLO ha repetido en varias ocasiones que él mismo es el propio Juárez gobernando en sus conferencias.

Cuando vemos cómo se han distribuido las menciones de cada uno de estos personajes en las conferencias, hay una disparidad donde menciona más veces a Benito Juárez y a Madero (por el asunto de la reelección); por encima que a Hidalgo y a Morelos. Como que la Independencia no es su su periodo favorito. Y a Lázaro Cárdenas, también lo ha mencionado para lo que necesita en términos de petróleo y en términos de los recursos de la nación.

La narrativa épica de la Cuarta Transformación es muy dispar y se ha ido reorientando hacia un discurso de liberales y conservadores para generar un conflicto con enemigos reales e imaginarios.

¿Y cómo se ve esa disparidad al hablar de las heroínas de la Cuarta Transformación?

Fíjate que ahí todavía es peor. Si en términos de los hombres y la Cuarta Transformación, en cuanto a mujeres parece que todavía es más profunda, desde el momento en el que ellos deciden a quién incluir y a quién no.

La narrativa del presidente está todavía más lejana de esas heroínas. En cuanto al número de menciones, a Sor Juana Inés de la Cruz no la ha mencionado nunca. Pero eso sí, está en los billetes. Eso sí, está en el logo. Es simplemente como para cumplir con un requisito, pero ni siquiera el propio presidente lo trae en la mente.

Sabemos que el Presidente improvisa la mayoría de las ocasiones en las conferencias, pero no tiene historias que contar de Sor Juana, porque no le ayuda en esta narrativa épica.

Otro dato que resalta son las menciones de los personajes históricos por año y las pocas que tienen cada uno.

Imagínate cómo hay una disparidad entre el discurso oficial, llamémoslo así, de las conferencias mañaneras con la historia que quiere contar el presidente. Parecería que no hay suficientes héroes o heroínas dentro del discurso del presidente: que son los mismos que se repiten. Habla más de los que le caen mal que de los que le caen bien, por ejemplo las menciones a Carlos Salinas de Gortari, a Felipe Calderón, Raymundo Riva Palacio, a Carlos Loret, te dicen que es discurso de pleito; no es un discurso ni siquiera histórico.

El número de menciones de Leona Vicario es ridículo. En 2020 fue el año de Leona Vicario y la mencionó seis veces.

El caso de Zapata es interesante. 2019 fue el año de Zapata. Después, cuando el nieto de Emiliano Zapata -al que incluso invitó alguna vez a la conferencia mañanera- se quejó del presidente López Obrador, no solo lo dejaron de invitar, sino que lo dejaron de entrevistar y el presidente dejó de hablar de Zapata.

Otra vez, la historia es de acuerdo con lo que el presidente utilice para la polarización, en función de los actores políticos que hoy le resultan inconvenientes al presidente

Otro de los puntos a destacar es cómo el promedio de visualizaciones ha ido cayendo mensualmente cada año.

Esto va en función de dos cosas. Nosotros medimos a los seguidores del presidente en Facebook y vemos ese patrón. Ellos nunca han enseñado rating ni nada por el estilo, pero dicen que lo ven millones de personas. Nosotros no creemos eso.

Independientemente de que sea una medición válida o no, cómo medimos lo mismo, lo que se ve claramente es una tendencia a la baja. Esto es porque el presidente se ha encerrado en el mismo discurso, lo repite y eso pierde atractivo.

En términos reales de mensajes importantes, la conferencia de ayer, la de hoy y la de mañana son iguales, por eso la gente pierde interés y los medios de comunicación pierden interés. Y eso que estamos analizando a los seguidores del presidente; o sea, esos deberían tener mayor interés y no lo tienen y lo han perdido.

Finalmente, uno de los puntos clave es que en 924 días no ha entregado sus análisis de salud; en un mes en que tuvo dos eventos importantes: Covid-19 y el cateterismo.

El problema principal de lo de la salud es que, si bien no es obligatorio y nadie se lo pidió, él dijo que los entregaría y no lo ha hecho. Otros presidentes en el mundo, hasta Trump, entregó sus análisis de salud, cada año, cuando fue presidente.

Hay una cuestión aquí en términos de seguridad, de liderazgo y de rumbo del país. El problema aquí es que la especulación que se genera al no entregar esa información va en contra del propio presidente y por supuesto, genera mucha incertidumbre en el país. Y eso creo que ha sido el grave error de comunicación del presidente en términos de su situación de salud.

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