El descanso, la convivencia y la sensación de alivio que acompañan a las fiestas decembrinas terminaron oficialmente este lunes. Para millones de mexicanos, el inicio de enero no representa un nuevo comienzo, sino un choque frontal con la realidad: deudas acumuladas, cansancio emocional, presión laboral y el regreso a una rutina que, para muchos, ya no resulta satisfactoria.
En este contexto, situaciones que suelen minimizarse como “flojera”, “falta de actitud” o simple desánimo pueden ser, en realidad, el inicio de un cuadro de depresión. Por ello, especialistas advierten que la llamada “depresión postvacacional” puede detonar trastornos más graves si no se atiende a tiempo.
A propósito del Día Mundial de la Lucha contra la Depresión —que se conmemora este 13 de enero— la magnitud de este problema cobra gran relevancia, ya que se estima que en nuestro país cerca de 3.6 millones de adultos padecen depresión, según cifras de la Secretaría de Salud del Gobierno de México.
Asimismo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) apunta que en el mundo existen 280 millones de personas que padecen depresión, un trastorno que afecta con mayor frecuencia a mujeres que a hombres; sin embargo, este problema de salud también llega a presentarse en jóvenes y en personas de la tercera edad.
En entrevista con Publimetro, Emiliano Villavicencio Trejo, académico de la Universidad La Salle, detalló que la “depresión postvacacional” está asociada, principalmente en este periodo, al vacío que deja la convivencia familiar y al regreso al tráfico.
“Se trata de una depresión circunstancial generada por el regreso a la vida cotidiana después de un periodo de vacaciones. Esta depresión no necesariamente la presenta toda la población, sino aquellas personas con predisposición a cuadros depresivos”, comentó.
¿Qué es la “depresión postvacacional”?
Para Emiliano Villavicencio, el regreso a la rutina y los embotellamientos vehiculares —luego de los festejos de Navidad y Año Nuevo— llegan a detonar en los mexicanos un cuadro de “depresión postvacacional”, principalmente en aquellos con trastornos mentales, de ahí que varias personas lleguen a sentir cansancio, ansiedad y un malestar general.
Sin embargo, esta situación suele ser ocasional y durar pocos días —esa es la depresión postvacacional—, pero si una persona continúa con este tipo de síntomas por más tiempo, es momento de acudir con un especialista en salud mental, dijo Villavicencio.
“Esta circunstancia puede convertirse en un problema mayor a partir de dos indicadores: duración, es decir, si una persona permanece con estos síntomas por más de cuatro semanas, y si los síntomas empiezan a afectar el rendimiento laboral”, acotó.
Asimismo, el experto en salud mental, Villavicencio Trejo, detalló que entre las consecuencias más comunes que una persona puede enfrentar —por no tener un diagnóstico oportuno de depresión— se encuentran graves afectaciones a la salud, como el alcoholismo.
“El alcohol y la marihuana son inmunodepresores naturales, de ahí que varias personas con depresión consuman este tipo de sustancias. En otros cuadros, los pacientes llegan a presentar problemas para dormir o desarrollan enfermedades crónicas como la diabetes”, advirtió.
¿Cómo se puede prevenir la depresión en los mexicanos?
La académica de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Zaragoza, Clara Haydee Solís Ponce, comentó que de los 3.6 millones de mexicanos diagnosticados con ansiedad, solo el 1% corresponde a casos severos, los cuales se caracterizan por disminución del ánimo, sentimientos de tristeza, dificultad para concentrarse, así como alteraciones en el patrón de sueño y alimentación.
“Es complejo, porque impacta diferentes áreas de la vida personal, familiar, laboral, educativa y social. Según cifras del sexto informe de Gobierno de la Ciudad de México, durante los primeros siete meses de 2024 los casos de depresión crecieron un 16.3%”, mencionó.
De ahí que Solís Ponce indicara que, a escala global, el 25% de las consultas con terapeutas u otros servicios relacionados con la salud mental son por trastornos como la depresión.
Por ello, la terapeuta Clara Solís resaltó que la población debe tener presente que trastornos como la depresión y la ansiedad pueden ocurrir en algún momento de nuestras vidas, sin excepción alguna, ya que pueden desencadenarse por factores sociales, psicológicos y biológicos.
Prevención de la depresión:
- Expresar los sentimientos
- Apoyarse en familiares y amigos
- Hacer ejercicio regularmente
- Establecer rutinas diarias y marcar objetivos
- Practicar actividades que nos hagan sentir mejor
- Positivizar pensamientos y desarrollar la autoestima
- Aprender a relajarse
- No recurrir a la automedicación
Síntomas de la depresión:
- Sentimiento de tristeza, ganas de llorar o sensación de vacío y desesperanza
- Arrebatos de enojo, irritabilidad o frustración por asuntos de poca importancia
- Pérdida de interés o placer por la mayoría de las actividades del día a día
- Alteraciones del sueño
- Cansancio y falta de energía
- Falta de apetito y adelgazamiento, o mayor antojo y aumento de peso
- Sentimientos de inutilidad o culpa
- Dificultad para pensar
- Pensamientos recurrentes sobre la muerte o ideas suicidas
Frase:
“Considerando que las mujeres somos quienes más acudimos a los servicios de salud mental, no podemos dejar de lado la cuestión hormonal. Tenemos una cita puntual y no negociable con la naturaleza que influye directamente en nuestros estados de ánimo y reguladores; ese también es un factor orgánico que debemos destacar”.
— Clara Haydee Solís Ponce - académica de la FES Zaragoza de la UNAM.
