El debate por la reforma electoral se encendió en redes sociales, y más allá del discurso oficial de “transformar” al Instituto Nacional Electoral (INE) y desaparecer los Organismos Públicos Electorales (Oples), la discusión de fondo gira en torno a una pregunta clave: “¿qué tanto se fortalece la democracia?”.
Para analistas, la propuesta impulsada por Morena no atiende los problemas de la participación ciudadana, ni el desgaste de la confianza en las instituciones electorales, sino por el contrario advierten que redefine el sistema electoral desde una lógica de control, recursos y poder.
En entrevista con Publimetro, José Antonio Carrera Barroso, académico de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), aseguró que esta iniciativa del oficialismo, no es una reforma ciudadana ya que no se alienta la participación ciudadana y más bien es una lucha por el poder y recursos.
“En ningún caso la reforma propuesta por Morena busca que haya más participación o mayor legitimidad del órgano electoral. No es una reforma ciudadana, es una reforma que sigue pensando la democracia en términos de dinero y poder”, comentó.
Cabe mencionar que, el Poder Legislativo tal como el Senado de la República y la Cámara de Diputados, terminó su primer periodo de sesiones el pasado 31 de diciembre. Y el segundo periodo iniciará el próximo domingo 1º de febrero, donde la aprobación de la reforma electoral será prioridad.
¿Por qué la reforma electoral no es ciudadana?
En 30 años de la existencia de los órganos electorales en México, tal como fue el Instituto Federal Electoral (IFE) y el Instituto Nacional Electoral (INE), no se ha logrado consolidar una cultura política de participación ciudadana, ya que tan solo en las elecciones pasadas - las presidenciales - hubo una abstención del 40%.
“Esto es un síntoma de una institución que falló en su tarea de crear ciudadanos participativos, esto especialmente en las zonas más pobres del país, tal como en la sierra de Guerrero”, señaló Carrera.
Por ello, el politólogo de la UAM, insistió que sí la reforma electoral de Sheinbaum fuera ciudadana, está buscaría ampliar la participación ciudadana o mejorar la representatividad de los mexicanos.
“El INE ha sido una de las instituciones civiles con mayor credibilidad, pero no hay que olvidar que sus consejeros siempre han sido nombrados por partidos políticos. Antes, convivían con el PRI y el PAN, ahora los consejeros son puestos por Morena y eso es normal en nuestro sistema”, acotó.
En tanto, José Antonio Carrera Barroso, académico de la UAM, consideró que la eliminación de los organismo Públicos Electorales (Oples) - contempladas en la reforma electoral de Sheinbaum - son atentan contra la democracia.
“No sería conveniente eliminarlas porque nuestro modelo actual obliga a organizar en todos los niveles, una altísima calidad porque al final nuestro sistema electoral se fundó, desde siempre, en la desconfianza”, concluyó.
