La violencia ligada al crimen organizado volvió a sacudir a Guanajuato. Tras la agresión armada ocurrida en un campo de futbol de la comunidad de Loma de Flores, en el municipio de Salamanca, se confirmó la muerte de 11 personas y al menos 10 más resultaron lesionadas, en uno de los ataques más letales registrados en la zona en los últimos meses.
De acuerdo con las primeras líneas de investigación, al menos cinco de las personas fallecidas identificadas formaban parte de una empresa de seguridad privada presuntamente ligada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), lo que refuerza la hipótesis de que el ataque fue parte de una disputa directa entre grupos criminales rivales.
Las autoridades señalan que el ataque habría sido perpetrado por integrantes del Cártel Santa Rosa de Lima (CSRL). Previo a los hechos, fueron aseguradas dos cartulinas atribuidas a dicha organización, en las que se hacía referencia explícita al conflicto que mantiene con el CJNG por el control territorial en la región.
“Los Marros”, en la mira
Entre los principales señalados se encuentra Moisés Soto Bermúdez, presunto líder del grupo de choque conocido como “Los Marros”, una célula criminal que opera bajo el mando de Mario Eleazar Lara Belman, alias “El Negro”, “Camorro” o “Gallo”.
Este último ha sido identificado por las autoridades como jefe de célula delictiva dedicado a homicidios, extorsión y distribución de droga, con operación principalmente en Irapuato, aunque su influencia se extiende también a Salamanca y Celaya.
Objetivo prioritario
Mario Eleazar Lara Belman cuenta con una orden de aprehensión vigente por homicidio calificado, además de estar relacionado con secuestro, extorsión, desaparición forzada, venta de droga y múltiples ejecuciones, lo que lo coloca como uno de los principales generadores de violencia en el corredor industrial de Guanajuato.
Las investigaciones continúan, mientras el ataque en Salamanca vuelve a evidenciar la brutal disputa entre el CJNG y el Cártel Santa Rosa de Lima, una guerra que mantiene a la entidad entre las más violentas del país.
