La narcoguerra entre “La Mayiza” y “Los Chapitos” —dos facciones del Cártel de Sinaloa— ha sumergido a Sinaloa en una intensa espiral de violencia, ya no solo por sus enfrentamientos, sino también por la crisis de desapariciones que han desatado, mismas que hoy alcanzan a civiles y turistas inocentes.
La crueldad de los cárteles del narcotráfico en el país no solo se mide en el número de enfrentamientos, ya que cerca de 131 mil 945 personas han desaparecido en el país en los últimos 70 años —según datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas—, siendo el Estado de México y Tamaulipas quienes encabezan la lista nacional.
Aunque estas entidades son las que más desapariciones reportan, la situación en Sinaloa evidencia cómo los conflictos internos del narcotráfico pueden detonar focos rojos en cuestión de semanas; por ello, especialistas advierten que los enfrentamientos entre grupos criminales son impredecibles y violentos, dado que no solo buscan eliminar rivales, sino también enviar mensajes de control territorial.
Debido a la situación, las autoridades federales han etiquetado algunos de los casos —como el de los hermanos Ramírez, turistas del Estado de México o los 10 mineros desaparecidos— como una “confusión” por parte de los grupos del crimen organizado.
En entrevista con Publimetro, Otto René Cáceres Parra, experto en seguridad, comentó que en el caso de los turistas desaparecidos en Mazatlán —el pasado 3 de febrero— podría deberse a una “confusión”, ya que el conducir un vehículo RZR —muy popular entre los narcos— convierte a cualquiera en sospechoso.
“En este caso sí pudo tratarse de una confusión, no todo el mundo anda en racer, son coches muy caros y pudieron confundirlos con alguien del bando rival. No me parece que sea reclutamiento forzado, hay otras formas de llevarlo a cabo”, explicó.
¿Desaparición de mineros fue por “confusión”?
Para Cáceres Parra, quien también es investigador, la desaparición de los 10 mineros de la Concordia, en Sinaloa, no fue una “confusión” —tal como lo ha dicho el Gobierno federal—, sino que su secuestro está asociado al delito de extorsión, ya que fuentes extraoficiales han revelado que este grupo de trabajadores había denunciado la situación que vivían.
“Sabemos que los cárteles exigen a las mineras cantidades de dinero, y eso es extorsión a todas luces. A veces llegan a pedir hasta el 50% de la producción y así financiar sus actividades; en este caso parece que la minera ya no quiso pagar y la desaparición fue con todo el dolo”, apuntó.
Asimismo, el especialista abundó que prueba de ello es que los mineros no eran hombres de “pico y pala”, sino personal técnico y de ingeniería —trabajadores de la minera canadiense Vizsla Silver—; aseguró que este caso no puede tratarse de una “confusión” —tal como asegura el Gobierno— debido a los antecedentes.
“Es un patrón que se repite para tratar de disminuir el impacto de lo que sucede en materia de extorsión. Sin embargo, las empresas mineras se han pronunciado señalando que no hay incentivos de seguridad”, acotó.
¿Por el crimen desaparecen personas?
Para René Cáceres, experto en seguridad, los grupos del narcotráfico llegan a desaparecer personas como un mensaje de control territorial, ya que más allá de enviar un mensaje al grupo rival sobre quién tiene el control de las rutas, las desapariciones mandan un recado a las autoridades de que ellos son quienes mandan.
“Es una lucha por ver quién maneja las rutas del narcotráfico y otras actividades ilícitas que ellos tienen”, señaló.
Por ello, Cáceres Parra resaltó que hace unos días una llamada anónima a las autoridades alertó que en la zona de la Concordia, en Sinaloa, reveló que en ese sitio —muy cercano al punto de desaparición de los mineros— había una fosa clandestina.
“En esa zona se sacaron 14 cuerpos, de los cuales cinco eran de los mineros. Se presume que en la región podría haber hasta mil 500 cuerpos en fosas, aunque son datos no confirmados; entonces la narrativa de la confusión busca suavizar la gravedad del control que ejerce el crimen en sectores económicos clave”, concluyó.
¿Cómo va la situación de los mineros?
Tras ser reportados como desaparecidos en la comunidad de la Concordia, en Sinaloa, fueron hallados en una fosa clandestina un total de 14 cuerpos, de los cuales cinco fueron identificados como parte de los mineros desaparecidos y hasta el momento los otros cuerpos siguen sin ser identificados.
Por ello, en días recientes la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aseguró que la Fiscalía General de la República (FGR) mantiene una investigación mucho más profunda sobre el asesinato de estos cinco mineros hallados recientemente.
“Este caso de los mineros está haciendo la investigación la Fiscalía para ver si fue un caso, en efecto, de extorsión, amenaza y poder tomar todas las medidas necesarias”, apuntó.
En tanto, la presidenta Sheinbaum abundó que durante la investigación las autoridades buscarán hablar con los familiares de los mineros, así también con la industria, esto con la intención de conocer las “condiciones” en las que se dio el lamentable hecho.
Datos:
Estados con más desapariciones en México:
Según datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, estos son los estados con más casos de desaparición:
- Estado de México — 14 mil 709
- Tamaulipas — 13 mil 670
- Jalisco — 12 mil 609
- Veracruz — 7 mil 118
- Michoacán — 7 mil 477
- Sinaloa — 7 mil 037
Hermanos desaparecidos en Sinaloa:
- Omar Alexis Ramírez Sabino
- Gregorio Ramírez Sabino
- Javier Ramírez Sabino
- Óscar Ramírez Sabino
Mineros hallados muertos:
- José Ángel Vélez
- Ignacio Aurelio Salazar Flores
- José Castañeda Hernández
- José Antonio Jiménez
- Jesús Antonio de la O
