Los focos rojos se encendieron este domingo, desde temprano reportes de bloqueos carreteros en varios estados, balaceras y despliegue de militares y fuerzas federales denotaban un operativo a gran escala, y poco después se informó la muerte de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y acérrimo rival de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”; sin embargo, algo los unirá por toda la eternidad.
Lo ocurrido este domingo quedará marcado en el calendario, el operativo en el que fue abatido “El Mencho”, ocurrió en la misma fecha en la que, años atrás, fue capturado por segunda ocasión su acérrimo rival, Joaquín “El Chapo” Guzmán.
La coincidencia despertó la atención no solo por el peso de ambos personajes en el mapa criminal del país, sino porque conecta a los dos capos más influyentes de las últimas décadas en un mismo día: el 22 de febrero.
Caída de “El Mencho”
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) informó que, tras trabajos de inteligencia coordinados con el Centro Nacional de Inteligencia y la Fiscalía General de la República, Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano ejecutaron este domingo una operación en Tapalpa, Jalisco, para detener a Nemesio Rubén “N”, líder y fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
De acuerdo con el comunicado oficial, durante el despliegue el personal militar fue atacado y repelió la agresión, mientras que cuatro integrantes del grupo criminal murieron en el lugar y tres más fallecieron durante su traslado aéreo a la Ciudad de México; entre ellos se encontraba “El Mencho”, cuya identidad deberá ser confirmada mediante peritajes.
También fueron detenidos dos presuntos integrantes de la organización y se aseguraron vehículos blindados y armamento de alto poder, incluidos lanzacohetes capaces de derribar aeronaves.
El gobierno federal desplegó refuerzos de la Guardia Nacional y del Ejército en Jalisco, mientras se registraban bloqueos carreteros y hechos violentos en al menos seis estados más.
Detención de “El Chapo”
La misma fecha, pero en 2014, se logró la segunda captura de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo” en el municipio de Mazatlán, Sinaloa, como resultado de un operativo de inteligencia.
Aquel 22 de febrero, fuerzas federales lo detuvieron en el condominio Miramar, en Mazatlán, Sinaloa, tras permanecer prófugo durante 13 años luego de su primera fuga del penal de Puente Grande en 2001.
Según los reportes del operativo en Mazatlán, la aprehensión ocurrió sin disparos y fue presentada como uno de los mayores golpes al entonces Cártel de Sinaloa; sin embargo, 17 meses después, el 11 de julio de 2015, Guzmán protagonizó una segunda fuga, esta vez a través de un túnel de 1.5 kilómetros construido hasta la regadera de su celda en el penal del Altiplano.
Finalmente, el 8 de enero de 2016 fue recapturado en Los Mochis, Sinaloa, en 2017 fue extraditado a Estados Unidos y en 2019 sentenciado a cadena perpetua, pena que cumple en la prisión federal ADX Florence, conocida como la “Supermax”.
Aún con eso, el 22 de febrero quedará inscrito como una fecha que conecta dos historias paralelas del narcotráfico mexicano, con sendos golpes a los mayores líderes criminales.
Disputa por el territorio
Aunque “El Chapo” cuenta oficialmente con tres fechas de captura, la coincidencia con el operativo contra “El Mencho” destaca por la rivalidad entre el CJNG y el Cártel de Sinaloa, que durante la última década disputaron rutas estratégicas para el trasiego de drogas, particularmente en estados como Jalisco, Colima, Michoacán y Baja California.
Tras la caída de “El Chapo”, el liderazgo del Cártel de Sinaloa se fragmentó entre distintas facciones, mientras que el CJNG, bajo el mando de “El Mencho”, consolidó una expansión acelerada a nivel nacional e internacional.
No obstante, analistas en seguridad advierten que los vacíos de poder tras la caída de uno de los líderes del crimen suelen derivar en reacomodos violentos.
