La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo se reunió en Palacio Nacional con una delegación de empresarios nórdicos —- tal como Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia — para hablar de inversión en el país azteca.
A la sede oficial de la presidencia de la República Mexicana llegaron 100 directivos ejecutivos de empresas como ABB, Aker, AstraZeneca, Ericsson, Lego, Nokia Novo, Nordisk, Vetas y Volvo.
El encuentro colocó sobre la mesa el interés de compañías nórdicas por fortalecer su presencia en México, en una conversación donde también se abordaron sectores estratégicos para la economía nacional, desde energía hasta telecomunicaciones.
La visita fue calificada como inédita por la magnitud de la misión empresarial.
Una visita empresarial inédita para México
La misión fue encabezada por el Grupo Wallenberg, considerado uno de los conglomerados empresariales más relevantes de Europa. Según el comunicado, este grupo mantiene inversiones en telecomunicaciones, tecnología, industria, manufactura y ciencias de la vida, además de participaciones en empresas globales a través de SEB e Investor AB.
Durante el encuentro, la mandataria subrayó que México mantiene abiertas sus puertas para empresarias y empresarios interesados en invertir. Además, respondió preguntas de las y los asistentes sobre sectores como energía, farmacéutico, agroindustrial y telecomunicaciones, lo que da una pista de cuáles fueron los temas prioritarios de la conversación.
Por su parte, Marcus Wallenberg, presidente de SEB, aseguró que ya se han anunciado múltiples inversiones nórdicas en el país alineadas con el Plan México. También expresó el compromiso de seguir construyendo una presencia de largo plazo de compañías nórdicas en territorio mexicano, en un diálogo que fue moderado por el canciller Juan Ramón de la Fuente.
En tanto, más allá de la fotografía política y empresarial, la reunión muestra que México busca consolidarse como un destino atractivo para capital extranjero en sectores de alto valor estratégico. La presencia de un bloque empresarial de esta dimensión también sugiere que el gobierno federal intenta colocar al país en una ruta de mayor interlocución con corporativos europeos.
