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Aumenta indignación en Ucrania por reporte de muertes civiles tras invasión rusa

Autoridades ucranianas encontraron los cuerpos de 410 civiles en localidades en torno a la capital, Kiev, que estuvo tomada por fuerzas rusas

Mientras crecía la indignación extranjera ante las pruebas de posibles ejecuciones y otras atrocidades de las fuerzas rusas en Ucrania, la ministra alemana de Defensa dijo que Europa debe considerar aumentar sus represalias sobre Moscú boicoteando sus exportaciones de gas, una medida que implicaría asumir un golpe económico y los líderes europeos habían evitado por ahora.

El primer ministro de Japón, Fumio Kishida, dijo el lunes que “condenamos firmemente los ataques contra civiles”, tras los reportes sobre cuerpos encontrados con marcas de tortura en zonas abandonadas por fuerzas rusas. La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, describió los reportes de violaciones y otras atrocidades cometidas por soldados rusos como “más allá de lo reprobable”.

Por su parte, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, pidió en un video mostrado en la gala de los premios Grammy en Las Vegas que músicos y otros artistas ayuden a contar la historia de la invasión rusa. “Apóyennos en todo lo que puedan”, dijo Zelenskyy.

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También el domingo, al menos siete personas murieron y 34, incluidos tres niños, resultaron heridos en un ataque de cohete ruso contra la segunda ciudad más grande del país, Járkiv, según la fiscalía regional. En el puerto de Mykolaiv, en el Mar Negro, al menos un vecino murió y 14 resultaron heridos por proyectiles rusos el domingo por la noche, según el gobernador regional, Vitaliy Kim.

Las autoridades ucranianas dicen haber encontrado los cuerpos de 410 civiles en localidades en torno a la capital, Kiev, que estuvieron tomadas por fuerzas rusas.

En Bucha, al noroeste de la capital, periodistas de Associated Press vieron 21 cuerpos. Un grupo de nueve, todos vestidos de civil, estaban esparcidos alrededor de un lugar que las tropas rusas utilizaron de base, según indicaron los residentes. Parecían haber sido ejecutados a quemarropa. Al menos dos de ellos tenían las manos atadas a la espalda, uno de ellos recibió un disparo en la cabeza, y otro tenía las piernas atadas.

Zelenskyy describió las muertes como una prueba de genocidio, aunque el Ministerio ruso de Defensa rechazó la acusación. Las imágenes y videos de los cadáveres “han sido escenificados por el régimen de Kiev para los medios occidentales”, afirmó.

El Ministerio añadió que “ni un solo civil” en Bucha sufrió ninguna violencia y que el alcalde no había mencionado ningún abuso al día siguiente de que se fueran las tropas rusas.

La invasión iniciada el 24 de febrero por el presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha dejado miles de muertos y obligado a más de 4 millones de ucranianos a huir de su país. Putin ha dicho que el ataque pretende eliminar una amenaza de seguridad después de que el gobierno de Ucrania intentara entrar en la alianza militar OTAN a la que pertenecen Estados Unidos y varios países europeos.

El responsable de la delegación ucraniana en las negociaciones con Rusia dijo que los negociadores de Moscú habían aceptado de manera informal un borrador de propuesta en sus conversaciones en Estambul, pero no se ofrecieron pruebas por escrito. Entre las demandas rusas estaba que Ucrania se declarase neutral y renunciara a entrar en alianzas militares.

Las fuerzas rusas se retiraron de algunas zonas en torno a Kiev después de que Moscú dijera que centraría su ofensiva en el este del país, donde hay dos regiones controladas por separatistas con apoyo ruso. Las tropas rusas habían llegado a Bucha en los primeros días de la invasión y se quedaron allí hasta el 30 de marzo.

Los reportes de atrocidades eran lo bastante graves como para que las autoridades europeas “tengan que hablar de detener los suministros de gas de Rusia”, dijo la ministra alemana de Defensa, Christine Lambrecht, a la televisora pública ARD. “Esos crímenes no deben quedar sin respuesta”.

Europa recibe el 40% del gas y el 25% del petróleo de Rusia, y esas ventas son la principal fuente de ingresos del Kremlin por exportaciones.

Los gobiernos han buscado formas de reducir esa dependencia de la energía rusa. Las estimaciones sobre el impacto que tendría un boicot al gas en los países europeos varían, pero la mayoría contemplan unas pérdidas económicas considerables.

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