A un mes de la plantación del ahuehuete en la Glorieta de Paseo de la Reforma vive un proceso de estrés fisiológico, que lo obligó a quitar sus propias hojas para evitar la pérdida de agua y nutrientes en su tronco, de acuerdo con la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) de la Ciudad de México.
Para entender mejor: Camioneta choca contra Glorieta del Ahuehuete, recién inaugurada en Paseo de la Reforma
El árbol donado por los Viveros Regionales y el Vivero Los Encinos ha pasado por situaciones de estrés como la ocurrida el pasado 7 de junio, cuando un automovilista se subió a la glorieta y se impactó con uno de los tensores colocados para mantenerlo hasta que se logre su pleno enraizamiento, lo que hizo que el ahuehuete se moviera en el impacto.
Otro factor son los cambios de clima pueden estar provocando que el árbol retire sus hojas como si estuviera en invierno. El ahuehuete presenta un buen manejo de riego y buen drenaje en la zona en que se ubica.
“Una de las señales de alerta cuando un árbol está muerto es que las hojas, en su totalidad, se tornan de color café y son difíciles de quitarlas del tallo, situación que no ocurre con el ahuehuete sembrado el pasado 5 de junio en la Glorieta de Paseo de la Reforma”, afirmó el ingeniero Adrián Cavazos de los viveros regionales de Nuevo León.
Te pude interesar: A los 35 años, muere la panda gigante más longeva de México
De acuerdo con los expertos, el ahuehuete de 20 años de edad, con una altura aproximada de 12 metros, atraviesa un periodo de acoplamiento a las condiciones climáticas de la Ciudad de México, distintas a las vivió en Nuevo León.
La Secretaría del Medio Ambiente reitera la petición a la ciudadanía evitar subir hasta la base del árbol para que el suelo no se compacte y permita la hidratación y buena adaptación del ahuehuete. Una vez acoplado, podrá ser visitado de cerca.
