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Retórica de Trump genera advertencias de violencia real

La sede del FBI en Washington, el sábado 13 de agosto de 2022. (AP Foto/Jose Luis Magana) AP (Jose Luis Magana/AP)

WASHINGTON (AP) — Un hombre armado con un fusil AR-15 murió en un tiroteo luego de que trató de irrumpir en las oficinas del FBI en Cincinnati. Un individuo de Pensilvania fue arrestado después que publicó amenazas de muerte contra los agentes en las redes sociales. En el ciberespacio, los llamados a levantamientos armados y una guerra civil son cada vez más fuertes.

Esto podría ser sólo el principio, advirtieron autoridades federales y observadores privados del extremismo. Un número cada vez mayor de fervientes partidarios de Donald Trump parece dispuesto a contraatacar al FBI o a otros que, según ellos, van demasiado lejos al investigar al expresidente.

Las fuerzas del orden de todo el país están advirtiendo y siendo advertidas sobre un aumento de las amenazas y la posibilidad de ataques violentos contra agentes o edificios federales a raíz del allanamiento del FBI a la finca Mar-a-Lago de Trump.

Los expertos que estudian la radicalización y la desinformación en internet —como las afirmaciones falsas de Trump sobre unas elecciones robadas— señalaron que el reciente aumento fue provocado por el allanamiento de la casa de Trump en Florida. Pero, ¿qué podría ocurrir en caso de que se produzcan detenciones o acusaciones?

“Cuando los mensajes alcanzan un determinado tono, empiezan a suceder cosas en el mundo real”, dijo el exfiscal general de Nueva Jersey, John Farmer, quien ahora dirige el Instituto Eagleton de Política de la Universidad de Rutgers. “Y cuando las personas en posiciones de poder y confianza pública empiezan a hacerse eco de la retórica extremista, es aún más probable que veamos consecuencias en el mundo real”.

Amplificadas por los medios de comunicación de extracción derechista, las airadas afirmaciones de Trump y sus aliados sobre el allanamiento están avivando el fuego de la desconfianza de sus partidarios hacia el gobierno federal en general y hacia el FBI en particular —aunque esté dirigido por un hombre que fue designado por Trump_. Y al menos algunos de los simpatizantes de Trump parecen estar ahora actuando como resultado de su ira.

La semana pasada, un hombre con ropa táctica blindada y armado con un fusil de asalto y una pistola de clavos intentó irrumpir en la oficina del FBI en Cincinnati. Posteriormente fue abatido por la policía tras intercambiar disparos con los agentes. Las autoridades dijeron que creen que el hombre había publicado mensajes fuertes en Truth Social, la plataforma en internet de Trump, incluyendo uno que decía que los agentes federales deberían ser asesinados.

Otro hombre condujo su automóvil contra una barricada del Capitolio de Estados Unidos el domingo y comenzó a disparar al aire antes de pegarse un tiro.

El lunes, el Departamento de Justicia anunció la detención de un hombre de Pensilvania que había amenazado repetidamente la vida de los agentes del FBI en Gab, una plataforma popular entre los partidarios de Trump.

“Nos han declarado la guerra y ahora es temporada de caza contra ustedes”, escribió en una publicación compartida por las autoridades.

Un boletín de inteligencia conjunto del FBI y del Departamento de Seguridad Nacional advierte de un aumento en las amenazas violentas en internet contra funcionarios federales e instalaciones gubernamentales. Entre ellas se incluye “una amenaza de colocar una supuesta bomba casera frente a la sede del FBI”, junto con llamados a una “guerra civil” y a la “rebelión”, según una copia del documento obtenida por The Associated Press.

Las menciones a la “guerra civil” en plataformas como Facebook y Twitter se multiplicaron por 10 en las horas inmediatamente posteriores al registro de Mar-a-Lago de la semana pasada, según un análisis de Zignal Labs, una empresa que analiza el contenido de las redes sociales.

Muchas de las publicaciones contenían afirmaciones sin fundamento que insinuaban que el presidente Joe Biden ordenó al FBI allanar la casa de Trump, o que el FBI plantó evidencia para incriminar a Trump.

“Que Biden enviara al FBI para allanar la casa del expresidente, el señor Donald Trump, es una declaración de guerra contra él y sus partidarios”, escribió una persona en Telegram.

El boletín de inteligencia también señalaba que oficiales policiales federales han identificado varias amenazas contra funcionarios del gobierno que participaron en el registro de Mar-a-Lago, incluidos llamamientos para matar al juez de primera instancia que firmó la orden de allanamiento.

Los nombres y direcciones de los agentes del FBI y de otros funcionarios han sido publicados en internet, junto con referencias de familiares que podrían ser otros blancos, de acuerdo con los documentos de inteligencia.

Las amenazas son inquietantemente similares a la retórica en internet que precedió a la insurrección del 6 de enero de 2021 en el Capitolio federal, señaló el representante demócrata Bennie Thompson, quien preside la comisión de la Cámara de Representantes que investiga el asalto al Capitolio y la Comisión de Seguridad Nacional.

“Estas amenazas de violencia e incluso de guerra civil —procedentes predominantemente de extremistas de derecha en internet— no sólo son antiestadounidenses, sino que son una amenaza para nuestra democracia y el estado de derecho”, dijo Thompson.

El registro de la residencia de Trump se ejecutó sobre la base de una orden judicial legalmente obtenida y firmada por un juez. Pero eso no le interesa a Trump y sus aliados.

“Esto es un ataque contra un oponente político a un nivel nunca antes visto en nuestro país”, escribió Trump el lunes en Truth Social. ”¡Tercer mundo!”

El representante republicano Paul Gosar equiparó la investigación con la “tiranía” y tuiteó: “Debemos destruir el FBI”.

Otro congresista republicano, Andy Biggs, trató de culpar en parte a los agentes individuales que ejecutaron el registro. “Esto parecía más bien algo que se vería en la antigua Unión Soviética”, comentó Biggs esta semana. ”¿Por qué todos esos agentes se prestaron voluntariamente a ello?”

El senador republicano John Thune dijo el martes a los periodistas en Sioux Falls, Dakota del Sur, que aunque el Departamento de Justicia ha demostrado que siguió los protocolos legales para obtener la orden de registro, su reserva sobre la investigación de Trump ha hecho que la gente cuestione los motivos de las fuerzas del orden.

“Hay muchas preguntas sin respuesta que, dejadas al vacío, crean muchas sospechas entre el pueblo estadounidense, y lo único que no quieres es que la gente no confíe en las fuerzas del orden”, señaló Thune.

Otros republicanos han tratado de moderar la retórica, como hizo el gobernador de Arkansas, Asa Hutchinson, durante una aparición el fin de semana en la cadena CNN. “Tenemos que dejar de juzgarlos”, dijo Hutchinson sobre los agentes. “El FBI simplemente está cumpliendo con sus responsabilidades según la ley”.

Pero muchos en los medios de comunicación conservadores no han prestado atención a ese consejo.

“El allanamiento en Mar-a-Lago no fue un acto de aplicación de la ley, fue lo contrario a eso”, comentó Tucker Carlson en su programa de Fox News el lunes por la noche. “Fue un ataque al estado de derecho”.

Fox también compartió una fotografía manipulada en la que aparecía falsamente el juez que firmó la orden recibiendo un masaje de pies de Ghislaine Maxwell. Maxwell fue condenada en junio a 20 años en prisión por ayudar a su novio Jeffrey Epstein a abusar sexualmente de menores de edad. La foto original no era del juez, sino de Epstein, quien se suicidó en 2019 mientras aguardaba su juicio. Brian Kilmeade, de Fox News, dijo más tarde que la imagen adulterada fue compartida como broma.

Las raíces de la ira republicana contra el FBI se remontan a las elecciones de 2016 y a las investigaciones sobre los supuestos vínculos de la campaña de Trump con Rusia y sobre el manejo de material clasificado por parte de Hillary Clinton en una cuenta de correo electrónico privada. Esa furia no ha hecho más que aumentar a medida que las nuevas investigaciones se centran en Trump, sus intentos de anular las elecciones de 2020 y su manejo de material clasificado desde que dejó el cargo.

Las afirmaciones infundadas de que el FBI inculpó en secreto a los partidarios de Trump por sus acciones violentas del 6 de enero también avivaron la ira de los usuarios conservadores en las redes sociales.

“Bueno muchachos, ustedes empezaron esta guerra civil”, escribió un usuario en Gab, “y otros van a terminarla por ustedes”.

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Los periodistas de The Associated Press Michael Balsamo y Stephen Groves contribuyeron a este despacho.

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