Mundo

Muerte de Isabel II obliga a cambiar etiquetas de cientos de productos en todo el mundo

Entre ellas Heinz, Kellogg, Barbour, Burberry o Johnnie Walker ya no contarán con la royal warrant hasta que la vuelvan a solicitar

Desde ketchup a whisky, estaban reconocidos por la monarca británica

Las botellas de whisky de Johnnie Walker, los empaques de los cereales Kellogg o los botes de ketchup Heinz, junto con cientos de otras marcas que cuentan con una Royal Warrant (o garantía real), tendrán que cambiar su empaque tras la muerte de la reina Isabel II.

La Royal Warrant deberá eliminarse de los productos que la muestren ahora que la reina ha muerto, lo que las dejará en blanco.

La monarca falleció pacíficamente el jueves 8 de septiembre a la edad de 96 años en el Castillo de Balmoral, después de 70 años en el trono.

Marcas como Heinz, Twinings, Elizabeth Arden, Tabasco, Gordon’s, Walkers Shortbread, Waitrose, Samsung, Cadbury, Barbour y Moet Chandon tendrán que quitar el escudo de armas real de sus productos y volver a solicitarla al rey Carlos III. Otras de las compañías que cuentan con esta distinción se encuentran la suiza Cartier, los paraguas británicos Fulton, la marca de cremas francesa Clarins o el ron Angostura, de Trinidad y Tobago. Solo dos empresas españolas cuentan con este distintivo: Porcelanosa y Harveys.

Royal Warrants es un documento que designa empresas con capacidad comercial para la Casa Real y les permite usar el escudo de armas real en productos y marketing. Los proveedores reales pueden ser agraciados con un solo distintivo o varios, si así lo estiman oportuno los miembros de la Corona. Es el caso de la joyería House of Benney, el sastre y fabricante de túnicas Ede & Ravenscroft o Blossom & Browne’s Sycamore, una lavandería y tintorería con sede en Londres.

El escudo de armas actual presenta las palabras “por designación de Su Majestad la Reina”.

La RWHA (Royal Warrant Holders Association) declaró en un comunicado: “Entre otras cosas, los solicitantes también deben demostrar que tienen una política y un plan de acción ambientales y de sostenibilidad apropiados”.

Deberán cambiarse en cientos de productos en todo el mundo tras la muerte de la reina Isabel II
Deberán cambiarse en cientos de productos en todo el mundo tras la muerte de la reina Isabel II
Deberán cambiarse en cientos de productos en todo el mundo tras la muerte de la reina Isabel II

Las empresas que vuelvan a solicitar la Royal Warrant deben demostrar que “suministran productos o servicios de manera regular y continua a las casas reales durante no menos de cinco años de los últimos siete”.

Cada año se otorgan alrededor de 30 Royal Warrants y se retira el mismo número, hay alrededor de 875 Royal Warrants en todo momento que puedes consultar a través de esta liga haciendo click AQUÍ.

Suelen concederse hasta por cinco años. La RWHA los revisa un año antes de que caduquen para determinar si deben renovarse por otro periodo de hasta cinco años.

Hasta ahora solo había tres sellos que podían otorgarse por la reina, el duque de Edimburgo y el príncipe de Gales, algo que cambiará ahora por el rey Carlos III, la reina consorte Camila y William como nuevo príncipe de Gales.

Su primera ‘royal warrant’ se remonta a 1895. Fue concedida durante el reinado de la Reina Victoria y ha sido renovada desde entonces por los monarcas que la han sucedido en el trono.

Perderán el sello en sus botellas

Cómo se pierde el royal warrant

La normativa británica prevé tres supuestos para perder el distintivo. Primero, cuando la calidad de los productos y servicios no sea lo suficientemente alta. Segundo, cuando el comportamiento del proveedor genere un descrédito a la Corona. “Sobre la base de estas razones, se retiran anualmente entre 20 y 40 ‘royal warrants’”, calcula Navarro. Una de ellas fue la firma de ropa interior Rigby & Peller, que perdió su sello después de que una de las empleadas de la compañía, June Kenton, publicase un libro autobiográfico en el que revelaba detalles de las sesiones de pruebas de sostenes de la Reina.

Y, por último, por fallecimiento del otorgante. Con la muerte de Su Majestad, las ‘royal warrants’ de Isabel II son nulas y sus titulares deberán retirar el escudo de armas de sus productos, envases, artículos de papelería, vehículos, etcétera, no obstante, la normativa inglesa da un periodo de gracia de dos años desde el día de la defunción. En ese plazo, las compañías pueden dejar constancia del distintivo concedido, pero modificando la leyenda para que rece “By Appointment to The Late HM Queen Elizabeth II”.

Marcas como Heinz, Twinings, Gordon's, Walkers Shortbread, Waitrose y Champagne Boilinger tendrán que quitar el escudo de armas real de sus productos y volver a solicitarla al rey Carlos III.

Las empresas afectadas pueden volver a solicitar la distinción “siempre y cuando sigan suministrando sus productos o servicios a la Corona y cumplan con los requisitos previstos para su obtención”, matiza. A partir de ahora, la autorización real podrá ser concedida por la Reina Consorte, Camilla, y el hasta hace unas semanas duque de Cambridge, Guillermo.

DV Player placeholder

Tags


Lo Último

Te recomendamos