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El Papa pide en la apertura del Sínodo ser una Iglesia que "bendice" y "no crea divisiones internas"

El Papa Francisco ha pedido este miércoles, durante la misa de apertura de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos sobre la Sinodalidad, tomar ejemplo de la mirada de Jesús "que bendice y acoge" y que invita a ser una Iglesia que "no crea divisiones internas".

ROMA, 4 (EUROPA PRESS)

"Esta es la principal tarea del Sínodo, volver a poner a Dios en el centro de nuestra mirada para ser una Iglesia que ve a la humanidad con misericordia, una Iglesia unida y fraterna o al menos que trata de ser unida y fraterna, que escucha y dialoga, una Iglesia que bendice y anima, que ayuda a quienes buscan al Señor, que sacude saludablemente a los indiferentes, que pone en marcha itinerarios para instruir a las personas en la belleza de la fe, una Iglesia que tiene a Dios en el centro y, por consiguiente, no crea divisiones internas ni es áspera externamente. Es así una Iglesia que arriesga con Jesús, es así como Jesús quiere a su Iglesia", ha explicado el Pontífice.

Así se ha pronunciado Francisco este miércoles en la apertura de la primera fase del Sínodo, una consulta mundial sobre el futuro de la Iglesia Católica que se ha topado en vísperas de su inicio con el desencuentro de cinco cardenales, que han mostrado sus desavenencias con el Pontífice en torno a diferentes cuestiones, entre ellas la bendición de parejas homosexuales y el sacerdocio femenino. En su respuesta a las inquietudes de los purpurados el Pontífice ha instado a discernir si existen formas de bendecir parejas gays sin que se confundan con el matrimonio.

Durante la misa de apertura, el Papa ha precisado que no sirve una mirada "inmanente, hecha de cálculos políticos o batallas ideológicas" y ha puntualizado que la asamblea del Sínodo no es un "parlamento polarizado" ni una reunión donde llevar a cabo "un plan de reformas" sino que "el protagonista es el Espíritu Santo".

"Si el pueblo santo de Dios con sus pastores provenientes de todo el mundo alimentan expectativas, esperanzas e incluso algunos temores sobre el Sínodo que comenzamos, recordemos una vez más que no es reunión política, no es un parlamento polarizado sino un lugar de gracia y comunión. El Espíritu Santo muchas veces deshace nuestras expectativas para crear algo nuevo que supera nuestras previsiones y negatividades", ha subrayado Francisco.

Por una parte, siguiendo la mirada de Jesús que "bendice", el Papa ha invitado a ser una "Iglesia que contempla la acción de Dios y discierne el presente" y que, "en medio de las olas, a veces agitadas de este tiempo, no se desanima, no busca escapatorias ideológicas, no se atrinchera tras convicciones adquiridas, no cede a convicciones cómodas, no deja que el mundo le dicte su agenda", así como una Iglesia que afronta los desafíos pero "no con división ni conflicto".

Recordando unas palabras de Juan XXIII, el Pontífice ha señalado que la Iglesia no debe apartarse del "sacro patrimonio de la verdad recibido de los padres" pero, al mismo tiempo, "debe mirar al presente, a las nuevas condiciones y formas de vida introducidas en el mundo actual y que han abierto nuevos caminos para el apostolado católico".

Por otra parte, Francisco ha apuntado que Jesús les invita a ser una Iglesia "que acoge, una Iglesia abierta, no con las puertas cerradas", que recibe con actitud "cordial y amable" los nuevos desafíos culturales y pastorales que surgen en la actual "época compleja"; una Iglesia, como diría Pablo VI "que se hace coloquio".

UNA IGLESIA DEL YUGO SUAVE, ABIERTA A TODOS

"Una Iglesia del yugo suave, que no impone cargas, que repite a todos los afligidos, agobiados y extraviados, alejados: 'Vengan. La Iglesia está aqui para ustedes'. La Iglesia de las puertas abiertas a todos, a todos, a todos", ha enfatizado.

Así, ha advertido del peligro de convertirse en una "Iglesia rígida, aduana, que se acoraza contra el mundo y mira hacia el pasado, una Iglesia tibia, que se rinde a las modas del mundo, cansada, replegada en sí misma".

Además, el Papa ha subrayado que el Sínodo recuerda que la Iglesia siempre tiene la necesidad de "ser reparada" porque es "un pueblo de pecadores perdonados". Finalmente, ha invitado a seguir el ejemlo de de San Francisco de Asís, que en un periodo de grandes luchas y divisiones, "no criticó a ninguno y solo abrazó las armas del Evangelio: la humildad, la oración y la caridad".

VOTARÁN POR PRIMERA VEZ LAS MUJERES

Este miércoles 4 de octubre arranca la Asamblea General del Sínodo de los Obispos con 464 participantes, de los que 365 tendrán derecho a voto, entre ellos por primera vez, los laicos y 54 mujeres. El Papa Francisco subrayó este martes en sus redes sociales que "la esencia del camino sinodal reside en una verdad de fondo" que no se debe perder de vista nunca: "su finalidad es escuchar, comprender y poner en marcha la voluntad de Dios".

Entre los paticipantes en el Sínodo se encuentran tres obispos chinos, dos elegidos de acuerdo con Pekín, aunque no será la primera vez con participación de obispos chinos en un Sínodo, ya que ya estuvieron presentes dos prelados en 2018 en el Sínodo de los Jóvenes.

Además, participan diez españoles, entre ellos dos mujeres. En concreto, estará por estatutos el presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), el cardenal arzobispo de Barcelona, Juan José Omella. Además, acuden el arzobispo emérito de Zaragoza, Vicente Jiménez Mora; el arzobispo de Valladolid, Luis Argüello; y el obispo de Solsona, Francisco Simón Conesa Ferrer, elegidos por la Asamblea plenaria de los obispos españoles.

Asimismo, nombrados por el Papa, acuden Enrique Alarcón García, presidente de la Fraternidad Cristiana de Personas con Discapacidad; Luis Miguel Castillo Gualda, rector de la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús de Valencia; la teóloga Cristina Inogés Sanz y el vicario para la Vida Consagrada de la Archidiócesis de Madrid Elías Royón Lara. Junto con ellos, actuarán de facilitadores la religiosa Luisa Berzosa González y el profesor y sacerdote Eloy Bueno de la Fuente.

La Asamblea General del Sínodo estará dividida en cinco módulos, los cuatro primeros sobre las diferentes partes del 'Instrumentum laboris' (el documento de trabajo del Sínodo) y la sesión final para discutir y perfeccionar el informe y los resúmenes.

CELIBATO, DIACONADO FEMENINO Y LGTBTQ+

El 'Instumentum Laboris' del Sínodo, presentado en junio, pondrá sobre la mesa el acceso de hombres casados al sacerdocio, así como de mujeres al diaconado o las medidas que puede tomar la Iglesia para acoger mejor a las personas LGBTQ+".

No es la primera vez que un Sínodo analiza cuestiones como celibato opcional o diaconado femenino. De hecho, estuvieron presentes en el anterior Sínodo de la Amazonia en 2019. Sin embargo, Francisco, en su exhortación 'Querida Amazonia' eludió la propuesta de ordenar hombres casados en zonas remotas de esta región en favor de fomentar vocaciones indígenas y reservó para las mujeres funciones que no requirieran el orden sagrado.

Con la publicación del texto, se cerró la primera fase del Sínodo 'Por una Iglesia sinodal: comunión, participación, misión', y se abrió la segunda, articulada en las dos sesiones en las que tendrá lugar la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos en octubre de 2023 y de 2024. En estas fases votarán todos los participantes en la Asamblea del Sínodo, que incluye un 25% de los participantes que no son obispos, de los cuales la mitad, al menos, mujeres.

En cualquier caso, el Sínodo de los Obispos tiene carácter consultivo y las votaciones sobre los temas tienen una función aclaratoria, ya que es el Papa en última instancia quien toma las decisiones.

El documento se refiere también a los abusos sexuales, de poder y de conciencia, económicos e institucionales como "heridas abiertas" y se insta a la Iglesia a unirse al creciente compromiso de conversión y reforma "para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro".

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