La depresión tiene una nueva cara: llegan temprano al trabajo, cumplen metas, entregan reportes impecables y hasta tienen tiempo para ir al gimnasio o subir fotos sonrientes a sus redes.
Se trata de un creciente número de profesionistas mexicanos que vive atrapados en una rutina perfecta por fuera, pero vacía por dentro, por causa de la depresión funcional, un trastorno que se esconde detrás del éxito y la productividad, reveló la Asociación Psicoanalítica Mexicana (APM).
Los especialistas alertaron que, a diferencia de la depresión tradicional —que suele incapacitar—, esta versión moderna se camufla bajo agendas llenas y sonrisas ensayadas.
Señalaron que las víctimas son mujeres y hombres que “funcionan”, pero ya no disfrutan. Ellos, cumplen, rinden y aparentan tenerlo todo, aunque sienten que su vida perdió sentido, debido a que la cultura del “siempre puedes más” está generando una desconexión emocional profunda. “El sujeto funciona, pero no vive”.
Depresión funcional dispara consultas
A través de un artículo especial, la Asociación Psicoanalítica Mexicana (APM) alertó que cada vez más personas acuden a consulta mostrando síntomas depresivos, aunque en apariencia llevan una vida estable.
“Son individuos que cumplen con sus responsabilidades, mantienen relaciones sociales activas e incluso proyectan felicidad en redes, pero internamente se sienten agotados, desconectados o sin sentido”, explicó la presidenta de la APM, Dolores Montilla Bravo.
Refirió que, a diferencia de la depresión clásica —que suele incapacitar y volver evidente el sufrimiento—, la depresión funcional se oculta tras una máscara de éxito profesional o personal.
Apuntó que, quienes la padecen suelen ser personas con alto rendimiento académico o laboral, responsables, perfeccionistas y exigentes consigo mismas. El miedo a defraudar, a mostrarse vulnerables o a perder el control los lleva a mantener una fachada de normalidad que retrasa la búsqueda de ayuda.
“Vivimos en una cultura que no permite detenerse. El mandato inconsciente del ‘tienes que poder con todo’ genera una desconexión emocional profunda, en la que el sujeto funciona, pero no vive”, dijo la especialista.
Datos y alarmas por depresión funcional
La Asociación Psicoanalítica Mexicana indicó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que más de 300 millones de personas en el mundo sufren algún tipo de depresión, y que en México una de cada cinco muestra síntomas relacionados con este padecimiento.
Sin embargo, apuntó que los casos de depresión funcional son difíciles de detectar porque no provocan rupturas evidentes: quienes la padecen siguen asistiendo al trabajo, cumpliendo con sus metas y publicando fotos sonrientes.
La APM puntualizó que este fenómeno revela una fractura entre el deseo auténtico y las exigencias del entorno. Señaló que la depresión funcional no es solo un trastorno del estado de ánimo, sino una señal de que algo dentro del individuo se desconectó de su sentido vital.
“El psicoanálisis no busca apagar el síntoma, sino escuchar lo que expresa: el malestar detrás del rendimiento, la tristeza que se esconde detrás de la aparente fortaleza”, enfatizó la institución.
Tratamiento para la depresión funcional
La APM destacó que el tratamiento para la depresión funcional requiere un espacio donde la persona pueda reconectarse con su mundo interno, sin miedo al juicio ni a la exigencia constante de “estar bien”.
Subrayó que el acompañamiento psicoanalítico permite comprender el origen del malestar, desmontar las autoexigencias y resignificar la propia historia, con la finalidad de recuperar la salud y bienestar mental.
La presidenta de la Asociación Psicoanalítica Mexicana puntualizó que es muy importante visibilizar esta forma de depresión que pasa inadvertida en oficinas, universidades y redes sociales.
“Necesitamos cambiar la narrativa del éxito. Estar bien no siempre significa producir más; a veces significa permitirse sentir”, concluyó la especialista.
