Prepárate, porque lo dulce saldrá más y más caro. El gobierno de México acaba de imponer aranceles de hasta 210% a la azúcar importada, y el golpe no viene solo: en 2026 también subirá el impuesto especial (IEPS) a las bebidas azucaradas, aprobado por el Congreso apenas el mes pasado.
A través de un decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación, que entra en vigor este martes, 11 de noviembre de 2025, la autoridad indicó que la importación de azúcar líquida refinada y el azúcar invertido – mezcla líquida de jarabe de sacarosa, glucosa y fructosa– pagará un arancel de 210.44%.
Mientras que los azúcares de remolacha, de caña, con adición de aromatizante o colorante –con un contenido de 90% superior o igual en peso– y los jarabes aromatizados o con colorantes tendrán un arancel de 156%.
¿Cómo pegan los aranceles del azúcar a tu bolsillo?
La directora de Análisis Económico del Grupo Financiero BASE, Gabriela Siller Pagaza, alertó que las nuevas tarifas podrían convertirse en un doble castigo al bolsillo de millones de consumidores, a través de una escalada de precios en los productos que contengan dichos endulzantes.
Ello, debido a que en 2026 los mexicanos pagarán un aumento de 87% al impuesto especial que el SAT cobra a los refrescos y jugos industrializados –conocido como IEPS– y, ahora, deberán enfrentar las presiones inflacionarias de los aranceles a la azúcar.
La especialista recordó que, en octubre pasado, el Congreso mexicano aprobó un incremento al Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) que pagan las bebidas con alto contenido calórico, que pasa de 1.64 a 3.08 pesos por litro de refresco.
“La demanda por estos productos tiene baja sensibilidad a incrementos en su precio. Esto implica que para el gobierno es rentable cobrar impuestos al consumo de estos productos, aunque esto tendría un impacto negativo sobre el consumidor”, alertó Gabriela Siller.
