Un gran jurado federal del Distrito Sur de Nueva York presentó una acusación formal contra Nicolás Maduro Moros, así como contra altos funcionarios y familiares directos, por su presunta participación en una red internacional de narcotráfico, lavado de dinero y narcoterrorismo, según documentos judiciales sellados y posteriormente revelados por autoridades estadounidenses.
La acusación —conocida como Superseding Indictment— sostiene que, durante más de 25 años, Maduro habría utilizado su poder político para proteger, facilitar y beneficiarse del tráfico de toneladas de cocaína con destino a Estados Unidos, en alianza con grupos armados y organizaciones criminales de América Latina.
Narcoterrorismo y conspiración criminal
De acuerdo con el documento judicial, Maduro es acusado de conspiración para cometer narcoterrorismo, un delito que en la legislación estadounidense implica colaborar con organizaciones criminales usando el tráfico de drogas como arma para desestabilizar a otro país.
La acusación afirma que el entonces presidente venezolano habría operado en conjunto con grupos como las FARC, el ELN, el Cártel de Sinaloa, Los Zetas y la organización criminal Tren de Aragua, facilitando rutas, protección institucional y cobertura diplomática para el envío de droga.
Participación del círculo más cercano
El expediente judicial también incluye a Diosdado Cabello Rondón, Ramón Rodríguez Chacín y a Cilia Flores, esposa de Maduro, además de su hijo Nicolás Ernesto Maduro Guerra, alias “Nicolasito”. Según la fiscalía, el esquema criminal habría concentrado poder y riqueza dentro del núcleo familiar del régimen.
Uno de los señalamientos más graves sostiene que funcionarios venezolanos autorizaron el uso de vuelos comerciales y clandestinos para transportar cocaína hacia Europa y Norteamérica, incluso con la protección de fuerzas de seguridad del Estado.
Vínculos con “El Chapo” y envíos a gran escala
El documento judicial menciona que, en 2011, Joaquín “El Chapo” Guzmán habría financiado laboratorios de cocaína en Colombia, cuyos cargamentos fueron trasladados a Venezuela bajo protección de las FARC y enviados posteriormente al extranjero con respaldo de aliados del régimen.
Otro episodio citado señala que en 2013, meses después de asumir la presidencia, se habrían despachado 1.3 toneladas de cocaína desde el aeropuerto de Maiquetía hacia París, operación que habría sido discutida al más alto nivel del gobierno venezolano tras su decomiso en Francia.
Delitos que se imputan
Según el expediente, Nicolás Maduro enfrenta en Estados Unidos cargos por:
- Conspiración de narcoterrorismo
- Conspiración para traficar cocaína a gran escala
- Lavado de dinero
- Asociación delictuosa con organizaciones terroristas y criminales
- Uso del aparato del Estado para facilitar delitos internacionales
Las autoridades estadounidenses subrayan que se trata de acusaciones formales, no de una sentencia, y que el proceso judicial continuará conforme al debido proceso.
Un caso con impacto geopolítico
La acusación coloca al régimen venezolano en el centro de uno de los casos penales internacionales más graves contra un jefe de Estado en funciones, y es utilizada por Washington como sustento legal para sus acciones diplomáticas y militares recientes en la región.
Mientras tanto, el caso mantiene abiertas tensiones en América Latina y reaviva el debate sobre soberanía, justicia internacional y el uso del derecho penal como herramienta geopolítica.
