El peso mexicano inicia la primera sesión del año alrededor de 17,91 unidades por dólar, mostrando estabilidad tras los ajustes típicos de cierre de año. El arranque de 2026 viene acompañado de una mayor actividad en los mercados bursátiles internacionales, un factor que suele favorecer a las monedas emergentes con fundamentos relativamente sólidos y atractivo de carry trade, como es el caso del peso.
Tal como lo menciona Felipe Mendoza, CEO IMB Capital Quants, en este contexto, los inversionistas mantienen una postura de observación ante la publicación de las posiciones netas especulativas, un indicador clave para evaluar si la apreciación reciente del peso continúa respaldada por flujos estructurales o si comienza a mostrar señales de saturación táctica en el corto plazo.
Riesgo político y geopolítico limita el potencial de apreciación del peso
Aunque el mercado cambiario no ha reaccionado de forma inmediata, el entorno político internacional introduce un nivel elevado de incertidumbre. La postura del gobierno mexicano respecto a Venezuela, reafirmando la doctrina de no intervención, busca preservar estabilidad diplomática; sin embargo, contrasta con un discurso más duro desde Estados Unidos hacia países de la región como México, Colombia y Cuba.
Estos mensajes reavivan el riesgo político externo, un factor que históricamente ha generado episodios de volatilidad en el tipo de cambio. Si bien el peso se encuentra cerca de niveles no vistos desde mediados de 2024, la búsqueda de refugio en el dólar y cualquier escalada retórica podrían limitar nuevas ganancias en el corto y mediano plazo.
Mayor endurecimiento institucional en México refuerza el marco regulatorio
En el plano interno, el Centro Federal anticipa la implementación de herramientas sancionatorias más estrictas para fortalecer el cumplimiento regulatorio y combatir prácticas ilegales. Esta señal de mayor supervisión institucional es bien recibida desde una perspectiva de largo plazo, aunque no elimina la sensibilidad del peso a titulares políticos, especialmente aquellos relacionados con la relación bilateral con Estados Unidos.
Para la sesión de hoy, el escenario base apunta a un movimiento lateral, con intentos de apreciación moderada si los datos de posicionamiento especulativo confirman que aún existe espacio para mantener posiciones largas en peso mexicano. En ausencia de sorpresas negativas, el tipo de cambio podría fluctuar en un rango acotado entre 17,88 y 18,00 pesos por dólar, reflejando un mercado con mayor apetito por riesgo, pero selectivo y cauteloso ante las tensiones internacionales.
