Tras el vertiginoso operativo militar del pasado 3 de enero que culminó con la extracción de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores de Caracas, el exmandatario venezolano ha comenzado su reclusión en suelo estadounidense.
El destino final no ha sido una prisión cualquiera, sino el Metropolitan Detention Center de Brooklyn, una fortaleza federal donde ahora comparte techo con algunos de los criminales más peligrosos de México, incluidos antiguos “socios” señalados en su acusación por narcoterrorismo.
El MDC, ubicado en Sunset Park y conocido por albergar a más de mil 300 reclusos de alto perfil, se ha convertido en el epicentro de la justicia federal.
Allí, Maduro se ha unido a una lista de inquilinos que llegaron tras la intensificación de la cooperación en seguridad entre México y Estados Unidos iniciada en 2024.
Entre los “vecinos” más notorios destaca Ismael “El Mayo” Zambada, líder histórico del Cártel de Sinaloa, quien permanece bajo vigilancia extrema desde su captura en julio de 2024.
A pocos metros, en la misma unidad de máxima seguridad, se encuentra Rafael Caro Quintero, el “Narco de Narcos”, extraditado en febrero de 2025 y quien, al igual que Maduro, fue durante décadas un objetivo prioritario para la DEA.
La lista de figuras del crimen organizado mexicano en el penal incluye a rivales históricos que ahora comparten el mismo destino carcelario:
- Vicente Carrillo Fuentes “El Viceroy”, exjefe del Cártel de Juárez.
- Servando Gómez Martínez “La Tuta”, exlíder de Los Caballeros Templarios, entregado en agosto de 2025.
- Omar Treviño Morales “Z-42”, exlíder de Los Zetas, conocido por su historial de violencia sanguinaria.
- Naasón Joaquín García, líder de La Luz del Mundo.
La acusación estadounidense contra Maduro cita explícitamente vínculos con organizaciones como el Cártel de Sinaloa y Los Zetas para el tráfico de estupefacientes.
Hoy, el expresidente venezolano se encuentra recluido en la Unidad de Vivienda Especial, pasando 23 horas al día en una celda individual de seis metros, en el mismo pasillo que aquellos con quienes presuntamente negoció toneladas de mercancía ilícita.
Además de los capos mexicanos, el MDC alberga a figuras globales como el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández y el rapero Sean “Diddy” Combs, consolidando su estatus como la prisión más mediática y vigilada del hemisferio.

