La Ciudad de México se consolidó como la entidad más cara para adquirir vivienda en el país, al superar ampliamente el promedio nacional del precio por metro cuadrado, impulsada por la alta demanda, la escasez de inmuebles y el encarecimiento de los costos de construcción.
De acuerdo con datos del mercado inmobiliario, el precio promedio de la vivienda en México registró un incremento anual de 4%, alcanzando un costo nacional de 31 mil 16 pesos por metro cuadrado. No obstante, en la capital del país los precios se ubican en un rango de 35 mil a 58 mil pesos por metro cuadrado, colocándola como la plaza más costosa del país.
Uno de los factores clave que explican esta valorización es la conectividad urbana. Según estudios de la firma Tinsa México by Accumin, las viviendas ubicadas a menos de un kilómetro de una estación del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro pueden alcanzar una plusvalía de hasta 15% anual, debido a la alta demanda por reducir tiempos de traslado.

Departamentos más cerca del Metro son más caras
Este fenómeno resulta estratégico en una metrópoli donde los habitantes destinan en promedio dos horas y 20 minutos diarios a sus desplazamientos, lo que convierte a la cercanía con el transporte público en un activo inmobiliario de alto valor.
El análisis por líneas del Metro revela diferencias significativas en el costo por metro cuadrado.
- Línea 1 (Pantitlán–Observatorio) encabeza la lista con precios que alcanzan 51 mil 46 pesos por metro cuadrado, particularmente tras su proceso de rehabilitación
- Le sigue la Línea 3 (Indios Verdes–Universidad), con un promedio de 50 mil 11 pesos
- Líneas 7 y 9 presentan valores que oscilan entre 45 mil y 47 mil pesos por metro cuadrado
No obstante, los especialistas advierten que las mayores oportunidades de inversión no siempre se concentran en las zonas más caras, sino en aquellas con alto potencial de crecimiento. En ese sentido, la Línea A (Pantitlán–La Paz) lidera el potencial de plusvalía con incrementos de hasta 15%, pese a problemáticas operativas recurrentes como inundaciones.
Le sigue la Línea 4 (Santa Anita–Martín Carrera), con una plusvalía estimada de 12%, aunque en estaciones específicas como Jamaica, Santa Anita y Martín Carrera el aumento en el valor del inmueble podría alcanzar hasta 23%. Asimismo, zonas como Allende, San Cosme y Cuitláhuac, ubicadas en la Línea 2, registran una valorización de hasta 12%.

Turismo, extranjeros y tasas de interés presionan los precios
Además de la cercanía al Metro, otros factores continúan presionando los precios al alza en la capital del país. Entre ellos destacan el repunte del turismo y la llegada de extranjeros, lo que incrementa la demanda de vivienda en zonas estratégicas, así como el aumento en los costos de materiales de construcción y las altas tasas de interés mantenidas por el Banco de México.
Pese a este entorno, el crédito hipotecario mantiene dinamismo, con un crecimiento anual de 6.2% en su cartera, lo que refuerza la tendencia alcista del mercado inmobiliario en la Ciudad de México.
