Aunque México presume producción petrolera propia y una política de fortalecimiento de Petróleos Mexicanos (PEMEX), el bolsillo de los automovilistas cuenta otra historia: el país se ubica entre los que pagan la gasolina más cara del mundo dentro del grupo de mayores consumidores, y una parte clave de esa factura no es el combustible, sino los impuestos.
De acuerdo con un estudio reciente de Trading Economics, México encabeza la lista de los 10 países con mayor consumo de gasolina cuando se compara el precio por litro, con un promedio de 23.37 pesos, por encima de economías como Brasil, Japón, India, Canadá, Rusia, China, Arabia Saudita o Indonesia.

Ranking precio de gasolina
En ese ranking, los precios promedio por litro quedan así:
- México: 23.37 pesos
- Brasil: 20.13 pesos
- Japón: 18.16 pesos
- India: 17.62 pesos
- Canadá: 16.72 pesos
- Rusia: 14.92 pesos
- China: 14.74 pesos
- Arabia Saudita: 11.14 pesos
- Indonesia: 10.79 pesos
Es decir, mientras en países productores como Arabia Saudita o en mercados emergentes como Indonesia el litro se mantiene por debajo de los 12 pesos, en México el precio regulado puede llegar hasta los 23.99 pesos.

El golpe silencioso: IEPS e IVA, el “doble impuesto” en cada litro
El estudio apunta a una razón central para explicar por qué la gasolina mexicana se ha encarecido respecto a otros grandes consumidores: el esquema de carga fiscal que se aplica en el país.
En México, el precio final que paga el consumidor por cada litro incluye varias capas de impuestos que se suman “en cascada”:
IEPS a combustibles:
Es el impuesto principal que grava gasolina y otros combustibles. Se cobra por litro vendido y su cuota depende del tipo de gasolina. En algunos estados existe, además, un componente de IEPS estatal, que se aplica de manera local.
IVA del 16%:
Se cobra sobre el precio de venta al público, pero ese precio ya incluye el IEPS. En la práctica, se termina pagando “IVA sobre IEPS”, es decir, un impuesto calculado sobre otro impuesto.
Este diseño implica que las y los mexicanos no solo pagan por el combustible y su margen comercial, sino por una suma de impuestos que se van acumulando. De acuerdo con estimaciones retomadas en el estudio, la carga fiscal total puede representar alrededor de 11 pesos por cada litro, una cifra que supera el precio completo del combustible en países como Arabia Saudita o Indonesia, que también aparecen en la lista de grandes consumidores.

Gasolina cara en un país productor
El contraste resulta llamativo porque México es, al mismo tiempo, productor de petróleo y un país que ha apostado por fortalecer su capacidad de refinación. Aun así, en la práctica, los automovilistas pagan gasolina a niveles comparables con economías donde el combustible se importa en mayor proporción o donde los salarios son significativamente más altos.
El Gobierno federal ha insistido en que el precio está “controlado” para no rebasar los 23.99 pesos por litro, pero el estudio de Trading Economics muestra que, incluso con esa contención, México se mantiene en la parte alta del ranking cuando se compara con otros gigantes del consumo mundial.
Mientras tanto, los datos dejan una conclusión incómoda: en la lista de grandes consumidores, México aparece como país petrolero con gasolina de “lujo”, donde una buena parte de lo que se paga en la bomba no es por el combustible, sino por los impuestos que lo rodean.
