Las autoridades de Chiapas han judicializado a once policías municipales por presuntos vínculos con el crimen organizado tras una revisión exhaustiva de las corporaciones locales.
La Fiscalía General del Estado de Chiapas, encabezada por Jorge Luis Llaven Abarca, informó que los agentes procesados formaban parte de un grupo de 156 elementos que fueron sometidos a evaluación legal y administrativa como parte de un operativo conjunto con fuerzas estatales y federales.
Los policías vinculados a proceso provienen de tres municipios
- Cintalapa – 3 agentes
- Ocozocoautla de Espinosa – 6 agentes
- Jiquipilas – 2 agentes
Las acusaciones contra los once policías vinculados a proceso incluyen el uso indebido de uniformes, insignias y condecoraciones oficiales, así como la presunta participación en actos de “halconeo”, una práctica asociada a grupos delictivos que consiste en vigilar y reportar movimientos, operativos o presencia de fuerzas de seguridad para alertar a organizaciones criminales y facilitar sus actividades.
Como parte de las diligencias ministeriales, las autoridades aseguraron cerca de 200 teléfonos celulares, los cuales serán sometidos a análisis forense con el objetivo de identificar posibles comunicaciones, vínculos o intercambio de información con integrantes del crimen organizado.
Este material será clave para determinar el grado de responsabilidad de cada uno de los implicados y para ampliar las líneas de investigación.
En tanto, los demás elementos policiales que fueron revisados durante el operativo quedaron en libertad bajo reserva de ley, lo que significa que, aunque no enfrentan cargos por el momento, podrían ser citados nuevamente si surgen nuevos indicios o pruebas que los relacionen con actividades ilícitas conforme avance el proceso judicial.
