Entre las uvas y los brindis, “bajar de peso” se mantiene como el rey de los propósitos de Año Nuevo entre los mexicanos, sin embargo, especialistas advierten a las personas que hoy están saturando los gimnasios o iniciando dietas extremas que la fuerza de voluntad no es suficiente.
De acuerdo con la organización “Lilly a Medicine Company”, el peso ganado durante las fiestas decembrinas - que suele ser un kilo en promedio - casi nunca se pierde. Aunque parece una cifra menor, este efecto acumulativo puede traducirse hasta en 10 kilos de grasa extra tan solo en una década.
“La obesidad no es una falta de voluntad ni un asunto estético, es una enfermedad reconocida por la Organización Mundial de la Salud. El cuerpo cuenta con mecanismo que dificultan la pérdida de peso y cuando se someten a dietas restrictivas aumenta la hormona del hambre y disminuye la hormona de la saciedad lo que hace más difícil sostener una pérdida de peso”, acotó Lilly.
¿Cuales son los problemas a la salud por sobrepeso u obesidad?
En México, el panorama es crítico, ya que más del 81% de los adultos presenta obesidad abdominal, un indicador directo de riesgo cardiovascular.
“El exceso de grasa mantiene al cuerpo en un estado de inflamación constante, que abre la puerta a más de 200 complicaciones como diabetes tipo 2, hipertensión, apnea del sueño y colesterol alto”, explicó el doctor Claudio Vicenzo Fioretitno, director ejecutivo de Lilly.
Por ello, el especialista en salud comentó que, para que las personas tengan una pérdida de peso óptima las personas deben tener un diagnóstico de salud y así identificar las distintas opciones de tratamiento:
“La idea de que la obesidad se resuelve solo con fuerza de voluntad ha generado culpa y ha retrasado la búsqueda de ayuda profesional. La obesidad no es una elección, pero pedir ayuda si lo es, por lo que tener un diagnóstico adecuado permite identificar distintas opciones de tratamiento, tal como ajustes en el estilo de vida o medicamentos especializados”, concluyó el especialista.
