Tras el histórico operativo que culminó con el traslado de Nicolás Maduro a territorio estadounidense para enfrentar la justicia federal, la atención mediática no solo se ha centrado en las implicaciones geopolíticas, sino en los detalles personales de su detención.
En las últimas horas, ha cobrado fuerza una narrativa difundida por diversos portales y redes sociales que sugiere que el mandatario venezolano habría sufrido colapsos nerviosos severos, manifestados a través de episodios de incontinencia urinaria en momentos clave de su custodia.
De acuerdo con información retomada por medios como Mediterráneo Digital y diversas cuentas, supuestos informes de inteligencia habrían filtrado que Maduro “se orinó” en al menos tres ocasiones distintas debido a los altos niveles de estrés y miedo.
Las versiones que circulan detallan una cronología específica de estos supuestos eventos humillantes. El primer incidente habría ocurrido en el momento exacto de su aprehensión, cuando fue extraído de lo que se describe como su “habitación del pánico”.
El segundo episodio se habría registrado durante su traslado al portaaviones encargado de su transporte hacia el norte, y el tercero, según estos reportes no confirmados, habría sucedido al momento de visualizar la Estatua de la Libertad, marcando su llegada definitiva a Nueva York y la confirmación de su destino judicial.
El origen de la teoría por los cambios de vestimenta
Es fundamental destacar que, hasta el momento, no existe ningún comunicado oficial por parte del Departamento de Justicia, el Pentágono o la Casa Blanca que valide estos detalles escatológicos. Se trata de una suposición que ha ganado tracción mediática a partir de la observación minuciosa de los internautas.
La teoría nació y se viralizó luego de que usuarios en redes sociales analizaran las primeras imágenes difundidas de Maduro bajo custodia. En ellas, se observó que el detenido portaba diferentes atuendos en un lapso de tiempo muy corto: en algunas fotografías aparecía con ropa deportiva y en otras con vestimenta casual distinta.
Ante la falta de una explicación oficial sobre por qué el prisionero de alto perfil fue cambiado de ropa repetidamente durante el traslado, la opinión pública y algunos medios digitales adoptaron la versión de los “informes de inteligencia” como la explicación más plausible, sugiriendo que los cambios de vestuario fueron una necesidad higiénica tras los supuestos accidentes fisiológicos.
