El narcotraficante Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, ha sido señalado por el empresario Simón Levy como un testigo clave en el proceso judicial que enfrenta en Estados Unidos el presidente venezolano Nicolás Maduro, acusado de narcoterrorismo.
La afirmación surge en medio de la reprogramación de una audiencia en la Corte Federal del Distrito Norte de Illinois, originalmente prevista para el 9 de enero de 2026 y ahora fijada para el 10 de julio de 2026 por la jueza Sharon Johnson Coleman.
Cooperación del hijo del Chapo
En una publicación difundida en X, Simón Levy aseguró que Ovidio Guzmán y su hermano Joaquín Guzmán López serían fundamentales para sustentar los cargos de narco-terrorismo contra Nicolás Maduro, al haber proporcionado información detallada sobre redes de tráfico de drogas y presunta cooperación de autoridades en esas operaciones.
Levy mencionó que Guzmán habría señalado a diversos funcionarios mexicanos como presuntos facilitadores del flujo de estupefacientes desde Venezuela hacia puertos y aeropuertos en México.
La demanda en contra de Maduro, respaldada por fiscales estadounidenses, incluye cargos de narcoterrorismo y conspiración para exportar drogas, y acusa a altos mandos venezolanos de colaborar con organizaciones criminales para transportar cocaína desde puertos en Venezuela hasta México y Estados Unidos.
Aunque hasta el momento las autoridades estadounidenses no han confirmado públicamente que Guzmán sea testigo formal en el caso de Maduro, la reprogramación de su audiencia en Chicago ha generado especulación sobre la posible incorporación de testimonios relevantes en múltiples procesos judiciales internacionales.
El expediente contra Ovidio Guzmán en Estados Unidos también se ha movido en paralelo a un acuerdo de culpabilidad por cargos de narcotráfico y lavado de dinero, alcanzado con fiscales estadounidenses, que podría incluir cooperación con investigaciones más amplias sobre redes criminales en el continente.
