El operativo realizado en el Refugio Franciscano, ubicado en la alcaldía Cuajimalpa, desató una fuerte controversia entre autoridades capitalinas y la asociación civil encargada del cuidado de animales.
Mientras el Gobierno de la Ciudad de México sostiene que se trata de un rescate por presunto maltrato, el refugio denuncia un acto ilegal vinculado a un conflicto por la posesión del predio.
Cruce de versiones y disputa legal
La jefa de Gobierno, Clara Brugada, informó a través de su cuenta en X que se lleva a cabo el rescate de 936 animales, “la mayoría con huellas de maltrato y en mal estado”, varios de ellos hospitalizados. “Seguiremos coordinados con la Fiscalía para que no haya impunidad. Nuestra prioridad es su bienestar”, señaló, añadiendo que los animales serán resguardados.
De acuerdo con la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, la investigación formal inició en diciembre de 2025 tras múltiples denuncias ciudadanas.
El conteo preliminar arroja 798 animales con afectaciones compatibles con maltrato, entre ellos 759 perros y 39 gatos; además, 20 se encuentran hospitalizados y 21 fallecieron fuera del inmueble. “Es importante ser precisos con las cifras”, subrayó la fiscal Bertha Alcalde Luján.
En contraste, el Refugio Franciscano acusó que el operativo viola fallos federales vigentes y responde a intereses ajenos al bienestar animal. La asociación advirtió: “Autoridades de la CDMX van a violar una orden federal para vaciar el refugio. Quieren limpiar el predio para construir, pasando por encima de la ley y de la vida de los animales”.
La organización también rechazó la narrativa de maltrato y sostuvo que separar a los animales de sus cuidadores “no es un rescate, es maltrato”, al asegurar que el refugio ha operado durante años con recursos propios y apoyo ciudadano. El caso permanece abierto y podría escalar a instancias judiciales federales.
