Tienes celular, internet y una app bancaria instalada. Aun así, pagar, ahorrar o acceder a un crédito sigue siendo complicado. No eres el único. Millones de personas en México viven conectadas, pero fuera del sistema financiero real.
El problema no es la gente, es la tecnología. De acuerdo con el Primer Índice de Inclusión Técnica de Galileo Financial Technologies, 43% de los bancos en México admite que no logra llegar a más usuarios sin poner en riesgo la seguridad, debido a sistemas viejos, datos aislados y falta de interoperabilidad.
Esto es grave ahora mismo porque, aunque 7 de cada 10 mexicanos ya usan banca móvil, muchas instituciones siguen perdiendo clientes y hasta 10% de sus ingresos por no modernizarse. Tener una app ya no basta: sin cambios técnicos profundos, la inclusión financiera seguirá siendo solo una promesa.
México sin inclusión financiera real
Galileo Financial Technologies, firma especializada en tecnología financiera, evidenció que brecha técnica –antes descrita– se suma una paradoja clara: la conectividad ya está extendida, pero el acceso efectivo a los servicios financieros no.
Indicó que, de acuerdo con los datos publicados por el Inegi, 81.4% de la población mexicana cuenta con teléfono celular y 69.1% ya utiliza la banca móvil para hacer operaciones financieras.
Sin embargo, estos números no se traducen automáticamente en inclusión financiera real, porque muchas plataformas no están diseñadas para funcionar de forma simple, integrada y segura para todos los perfiles.
Frenos a la inclusión financiera
El Índice de Inclusión Técnica de Galileo, elaborado con respuestas de más de 600 responsables tecnológicos y ejecutivos del sector bancario, reveló que los principales frenos a la inclusión financiera no están del lado del usuario, sino dentro de las propias instituciones.
Destacó que los sistemas heredados, las plataformas de datos que no se comunican entre sí y procesos poco interoperables impiden a la banca ofrecer productos financieros accesibles tanto para usuarios urbanos como rurales, jóvenes y adultos mayores, bancarizados y no bancarizados.
El impacto no es solo social, también económico. El estudio documentó que en México 51% de los bancos estima pérdidas de entre 5 y 10% de su negocio por no tener servicios más inclusivos, debido a sus limitaciones tecnológicas. Es decir, la falta de modernización no solo excluye a millones, también cuesta dinero y oportunidades de crecimiento.
