La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y el gobierno de Cuba hicieron públicos los nombres de 55 militares venezolanos y cubanos fallecidos durante la operación militar de Estados Unidos en Caracas para capturar al depuesto presidente Nicolás Maduro, lo que pone rostro y rango entre las fuerzas que protegían al mandatario.
El Ejército venezolano difundió el lunes obituarios de 23 uniformados caídos en la operación, todos de rango medio o bajo, e incluso al menos cinco alumnos de brigadas motorizadas con base en Fuerte Tiuna, en Caracas, de acuerdo con los avisos fúnebres compartidos en redes oficiales y replicados por medios locales.
Paralelamente, el gobierno de Cuba divulgó el martes la lista con los nombres de 32 militares de la isla muertos en la misma acción, todos integrantes de las fuerzas armadas o de los servicios de inteligencia que brindaban tareas de custodia y contrainteligencia en Venezuela. La Habana decretó dos días de duelo nacional en su memoria.

“Operation Absolute Resolve”
Según la versión oficial venezolana, la operación estadounidense “Operation Absolute Resolve” —realizada el 3 de enero en Caracas con el objetivo de capturar a Maduro y a su esposa, Cilia Flores— dejó un saldo de “alrededor de dos docenas” de oficiales muertos, cifra consistente con los 23 nombres hechos públicos por la FANB.
Por su parte, agencias internacionales como AP han reportado que al menos 24 miembros de las fuerzas de seguridad venezolanas habrían fallecido, además de los 32 cubanos, lo que eleva a por lo menos 56 los uniformados muertos en la operación.
Pese a la publicación de las listas, Caracas mantiene hermetismo sobre el balance completo de víctimas, en particular sobre el número de civiles fallecidos o heridos. Hasta ahora, no se ha difundido un parte oficial detallado del total de muertos, ni se han ofrecido cifras globales de lesionados.
En contraste, el gobierno cubano sí detalló edades y rangos de sus 32 muertos, todos identificados como integrantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Ministerio del Interior, y aseguró que “cayeron cumpliendo su deber” durante combates directos o bombardeos en instalaciones donde se encontraban desplegados.
En el terreno, organizaciones médicas y redes de profesionales de la salud en Venezuela han advertido que el número de víctimas podría ser mayor al reconocido oficialmente, y estiman de manera preliminar que el saldo total rondaría las decenas de fallecidos y decenas de heridos, una cifra que no ha sido confirmada por las autoridades y que sigue bajo revisión.
Víctimas civiles y un conteo de muertos que aún sigue abierto
Lo que sí está confirmado es la existencia de bajas civiles. La agencia AP documentó el caso de una mujer de 80 años fallecida durante los bombardeos en una zona residencial, cuyo sepelio se convirtió en símbolo del impacto del operativo sobre la población ajena al conflicto político y militar.
Mientras continúan los funerales en Caracas y La Habana, el conteo de víctimas sigue abierto: organizaciones humanitarias y organismos internacionales han advertido que el balance final de muertos —entre militares, asesores extranjeros y civiles— podría aumentar conforme se confirmen reportes desde otras zonas atacadas durante la operación.
