La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, advirtió que el país atraviesa “momentos muy delicados para su estabilidad política”, tras la operación militar realizada por Estados Unidos el pasado fin de semana, en la que fueron capturados el mandatario Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
La declaración fue emitida la noche de este miércoles por VTV y reproducida por TeleSUR, luego de una reunión de trabajo con el Gran Polo Patriótico, coalición que agrupa a los partidos políticos aliados del chavismo, así como con distintas fuerzas de la llamada Revolución Bolivariana.

Tres directrices tras la captura de Maduro
Durante el encuentro, Rodríguez delineó tres ejes centrales que, aseguró, deberán guiar la actuación política y social en el actual escenario:
- Exigir el retorno de Nicolás Maduro y Cilia Flores, a quienes calificó como “secuestrados” por el gobierno de Estados Unidos.
- Preservar la paz y la estabilidad interna, ante el riesgo de un escenario de mayor confrontación.
- Garantizar la gobernabilidad política, frente a los desafíos derivados de la intervención extranjera.
La presidenta encargada sostuvo que la prioridad del gobierno interino es evitar una escalada del conflicto y mantener el control institucional en el país.

Inicio del nuevo periodo legislativo
Las declaraciones se dieron horas después de que Delcy Rodríguez recibiera formalmente la notificación del Poder Legislativo sobre el inicio del periodo constitucional 2026–2031, en un acto realizado en el Salón Simón Bolívar del Palacio de Miraflores, en Caracas.
El evento se realizó tras la instalación de la Asamblea Nacional, ocurrida el pasado 5 de enero, y marca el comienzo de un nuevo ciclo parlamentario en medio de una crisis política sin precedentes.

Movilizaciones y tensión en Caracas
En paralelo, continúan las movilizaciones populares en distintos puntos del país, principalmente en Caracas, donde grupos afines al chavismo han salido a las calles para exigir al gobierno de Estados Unidos el regreso de Maduro y Flores.
El escenario se mantiene marcado por la tensión política, la presión internacional y la incertidumbre sobre el rumbo que tomará Venezuela en los próximos días, mientras distintos actores regionales y globales llaman a evitar una mayor escalada del conflicto.
