Enero no te roba el dinero. Te muestra en qué lo malgastaste. Y casi siempre duele. La quincena se evapora en pagos automáticos, deudas viejas y gastos que ya ni recuerdas haber autorizado. No estás corto de ingresos: estás lleno de fugas.
El Banco de Desarrollo de América Latina lo dice muy claro: después de periodos de gasto alto, la falta de planeación y control presupuestal se traduce en mayor estrés financiero y decisiones impulsivas.
Un informe del Grupo Viraal —especialista en planeación financiera para jubilados y pensionados— señaló que “la verdad incómoda de enero” está en que los grandes propósitos financieros casi siempre se caen antes de febrero.
Ello, no por falta de ganas o de voluntad, sino porque arrancar el año con tarjetas al límite, aguinaldo gastado, falta de efectivo y la presión de “cambiar todo ya es la receta perfecta para el fracaso”.
¿Cómo recupero la salud financiera?
Para reponerte de la temida cuesta enero y recuperar tu salud financiera, Grupo Viraal te recomienda cuatro estrategias realistas:
1.Radiografía financiera antes que resoluciones vacías.
Antes de prometerte ahorrar cinco mil pesos al mes, haz esto: descarga los últimos tres meses de movimientos bancarios y categoriza cada gasto. ¿Cuánto se fue en suscripciones que no usas? ¿Ese servicio de streaming que compartes con tu ex sigue activo? Al identificar tu “gasto zombi” –ese dinero que no aporta valor real– podrías liberar entre 500 y mil 500 pesos mensuales.
2.El fondo de emergencia miniatura, que sí funciona
Olvídate del consejo clásico de “ahorra seis meses de gastos”. Si apenas llegas a fin de mes, esa meta te paraliza. Mejor empieza con algo alcanzable: 500 pesos este mes. Si abres una cuenta de ahorro separada y automatizas una transferencia semanal de 125 pesos, en cuatro semanas tendrás tu primer colchón de emergencia sin sentir el golpe.
3. Renegocia todo lo que puedas
Enero es el mejor momento para hacer llamadas incómodas pero rentables. Proveedores de seguros, gimnasios, servicios de telefonía: todos tienen promociones para retener clientes en esta época.
¿Por qué no llamas a tu aseguradora de auto y pides una revaluación de tu póliza? Menciona que estás comparando opciones. Sólo esa llamada puede reducir tu prima entre 10% y 20%. Ahora multiplica ese ejercicio por cada servicio recurrente.
4. Usa el crédito como herramienta
Si las fiestas te dejaron endeudado, consolidar saldos en un crédito con menor tasa puede darte oxígeno. Pero esto solo funciona si cortas el ciclo: no puedes tapar el hoyo del aguinaldo con la tarjeta departamental en marzo.
Compara la tasa de interés de tus deudas actuales (las tarjetas suelen estar entre 40% y 70% anual). Si encuentras una opción de crédito personal más eficiente, considera consolidarla.
