La Ciudad de México arranca el 2026 con precios elevados en combustibles, especialmente en Premium y Diésel, de acuerdo con el más reciente reporte de PETROIntelligence, con corte al 8 de enero de 2026 a las 8:00 horas.
Panorama en la Ciudad de México
En la Ciudad de México, los precios promedio por litro se mantienen por encima del promedio nacional en casi todos los combustibles:
• Gasolina Regular (verde): $23.506
• Gasolina Premium (roja): $26.131
• Diésel: $26.180
La gasolina Premium y el Diésel destacan como los combustibles más caros en la capital, reflejando el impacto de la logística, la demanda urbana y los costos de distribución.
Comparativa con otros estados
Al contrastar los precios de la CDMX con otras entidades de alto consumo como Jalisco y Nuevo León, se observan diferencias relevantes:
• Gasolina Regular:
Jalisco supera a la capital con un precio de $23.761, colocándose como el estado más caro entre los comparados. La CDMX queda en un punto intermedio, por encima del promedio nacional.
• Gasolina Premium:
Nuevo León encabeza la lista con $27.168 por litro, muy por encima tanto de la CDMX ($26.131) como de Jalisco ($26.423). Aun así, la capital mantiene un nivel alto frente al resto del país.
• Diésel:
Aunque en CDMX el precio es elevado ($26.180), Nuevo León resulta ligeramente más económico con $26.118, mientras que Jalisco registra el Diésel más caro del comparativo ($26.449).
Gas Natural Vehicular: alternativa barata
Frente a estos precios, el Gas Natural Vehicular (GNV) se consolida como la opción más barata para los automovilistas:
• Precio promedio nacional: $12.601
• Precio mínimo: $10.990
• Precio máximo: $14.490
Esto significa que el GNV cuesta menos de la mitad que la gasolina y el Diésel en la CDMX, aunque su disponibilidad sigue siendo limitada, con cifras preliminares basadas en solo 63 estaciones a nivel nacional.
Mientras el Diésel continúa como el combustible más caro en el país y la Premium mantiene presión al alza, la CDMX se mantiene entre las zonas con precios más elevados, lo que impacta directamente en el gasto diario de automovilistas y transportistas. En este escenario, el GNV aparece como una alternativa atractiva, aunque todavía poco accesible para la mayoría.
