El Instituto Politécnico Nacional (IPN) abrió a las autoridades federales y locales su capacidad tecnológica, protocolos y estrategias de respuesta en ciberseguridad con miras a la Copa Mundial de la FIFA 2026, que tendrá sedes en México, Estados Unidos y Canadá, con el objetivo de reforzar la protección de instituciones y organismos nacionales vinculados a la organización del torneo.
Eleazar Aguirre Anaya, investigador del Laboratorio de Ciberseguridad del Centro de Investigación en Computación (CIC) del IPN, explicó que un evento masivo de esta magnitud obliga a los países sede a actualizar sus esquemas de protección digital, adoptar una postura proactiva y diseñar una preparación integral antes, durante y después del Mundial para enfrentar amenazas en el ciberespacio.
El especialista señaló que ya existe coordinación entre los tres países anfitriones para atender posibles incidentes cibernéticos asociados al torneo, lo que incluye intercambio de información, definición de protocolos y fortalecimiento de capacidades técnicas.

Cuatro fases clave para blindar el ciberespacio
Aguirre Anaya detalló que la ciberseguridad opera en un ciclo compuesto por cuatro momentos fundamentales:
- Preparación, donde se diseñan estrategias y planes ante posibles vulneraciones.
- Contención, para impedir que un incidente se propague y cause daños mayores.
- Erradicación, que implica eliminar la amenaza y restaurar sistemas y servicios.
- Ciberresiliencia, es decir, aprovechar las lecciones aprendidas para anticipar y mitigar futuros ataques.
Durante la implementación de estos protocolos, dijo, es indispensable la participación de equipos especializados encargados del monitoreo constante, la gestión de vulnerabilidades, la respuesta inmediata a incidentes y la aplicación de controles de seguridad en infraestructuras críticas.

Se requieren al menos 12 perfiles de especialistas
De acuerdo con estándares internacionales, como los de la Agencia de la Unión Europea para la Ciberseguridad (ENISA), se necesitan al menos 12 tipos de especialistas para atender de manera integral los riesgos en el ciberespacio, que van desde analistas de amenazas y expertos en redes, hasta responsables de forense digital, respuesta a incidentes y diseño de estrategias de resiliencia.
Aguirre, doctor en Comunicaciones y Electrónica, recordó que su campo de trabajo incluye seguridad en redes, sistemas operativos, análisis forense digital y seguridad ofensiva, áreas que se vuelven especialmente relevantes cuando se trata de proteger grandes eventos deportivos que dependen de plataformas tecnológicas, servicios en línea, venta de boletos y manejo de datos personales.

Ciberseguridad, pieza de la seguridad nacional
El investigador subrayó que la ciberseguridad es hoy un habilitador de la economía y del desarrollo, ya que el fortalecimiento de programas y capacidades en esta materia consolida la cadena de respuesta de organismos públicos y empresas, con impactos en los niveles local, nacional y global.
Añadió que, en el plano internacional, es indispensable garantizar que los derechos humanos y los datos personales de los usuarios estén debidamente protegidos en el entorno digital, especialmente cuando se trata de plataformas asociadas a un evento global como el Mundial de Futbol.
En este contexto, sostuvo que México está dando un paso al frente en la región al impulsar la ciberseguridad con el apoyo de universidades, centros de investigación y dependencias gubernamentales, que trabajan en la creación y consolidación de redes de colaboración para atender problemas prioritarios.
De cara a la Copa del Mundo de 2026, el IPN reiteró su disposición para transferir tecnología, compartir protocolos y aportar capital humano especializado que contribuya a reforzar la ciberseguridad nacional y la protección de las instituciones vinculadas a la organización del torneo en territorio mexicano.
