La presidenta de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, estalló tras las burlas públicas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien en redes sociales apareció como “presidente legítimo de Venezuela” en una supuesta página de Wikipedia.
Esta polémica surge luego de que Trump compartiera una imagen manipulada en la que se identifica como mandatario de Venezuela tras la captura del presidente Nicolás Maduro por fuerzas norteamericanas.
Venezuela reafirma su soberanía e independencia
Rodríguez, quien asumió el cargo de presidenta encargada tras la captura de Maduro, respondió con firmeza a las burlas:
“He visto por ahí caricaturas en Wikipedia de quién manda en Venezuela”, afirmó, y destacó que en el país ya existe un gobierno que manda de verdad, con una presidenta encargada, dejando claro que no aceptaría declaraciones que intenten cuestionar la soberanía de Venezuela.
En su declaración al medio venezolano Telesur, Rodríguez subrayó que Venezuela ratifica y reafirma su soberanía e independencia, y acusó a Estados Unidos de intentar imponer una narrativa falsa sobre el liderazgo venezolano. “Aquí hay una presidenta encargada y hay un presidente rehén de Estados Unidos”, dijo, refiriéndose a Nicolás Maduro, quien según el gobierno venezolano ha sido retenido por el país norteamericano.
La mandataria venezolana criticó las imágenes y contenidos humorísticos que han circulado en plataformas como Wikipedia, calificándolos de caricaturas que no reflejan la realidad política del país.
Para Rodríguez, estas publicaciones representan una tentativa de manipulación de la percepción pública sobre quién lidera Venezuela legítimamente.
Delcy Rodríguez asegura que el país ya tiene presidenta
A la vez, aseguró que su gobierno continúa avanzando con el poder popular organizado, y que se trabajan relaciones internacionales basadas en el respeto mutuo y la legalidad internacional para proteger los derechos de la nación.
Delcy Rodríguez enfatizó que el Ejecutivo venezolano está gobernando “junto al pueblo organizado, junto al poder popular”, y reafirmó su compromiso con la defensa de los intereses de Venezuela frente a cualquier intento de interferencia extranjera.
Su postura consiste en insistir en que Venezuela tiene una presidenta legítima, y que los señalamientos o bromas de figuras políticas extranjeras no cambiarán la realidad institucional del país.
Con estas declaraciones, Rodríguez busca reforzar la idea de que la soberanía venezolana permanece intacta y que ninguna figura externa -aunque sea presidente de Estados Unidos- tiene autoridad sobre los asuntos internos de su nación.
