La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró este lunes que no existe posibilidad de una intervención militar de Estados Unidos en territorio mexicano, luego de una conversación telefónica con el presidente estadounidense, Donald Trump.
La llamada, que duró alrededor de 15 minutos, se realizó con el objetivo de fortalecer la relación bilateral y mantener un diálogo constante sobre temas de interés común como seguridad, comercio, migración y cooperación contra el narcotráfico.
Durante la conversación se coincidió en que la relación entre ambos países debe basarse en respeto mutuo y colaboración sin subordinación.
Sheinbaum pone freno a Trump; niega ayuda estadounidense
Sheinbaum explicó que, aunque Trump reiteró su interés en apoyar a México en la lucha contra la delincuencia organizada, la propuesta de asistencia con fuerzas militares fue rechazada de inmediato por el gobierno mexicano.
La mandataria enfatizó que la soberanía y la integridad territorial de México son innegociables y que cualquier acción en este sentido está “totalmente descartada”.
En la rueda de prensa matutina, la presidenta aclaró que México no comparte la clasificación de “terrorismo” para estructuras del crimen organizado que se utiliza en algunos discursos en Estados Unidos, ya que en la legislación mexicana ese término tiene una definición específica ligada a ataques directos contra el Estado.
Además, Sheinbaum también adelantó que los días 22 y 23 de enero se llevará a cabo una reunión de la comisión mixta entre México y Estados Unidos en territorio estadounidense, con el fin de reforzar la coordinación bilateral en materia de seguridad, incluida la reducción del tráfico de drogas y armas.
La conversación se dio en un contexto de tensiones diplomáticas recientes tras declaraciones de Trump en las que insinuó posibles acciones más directas contra cárteles mexicanos, incluyendo ataques terrestres, lo que generó preocupación por el respeto a la soberanía de México. Sheinbaum ha buscado mantener la cooperación con Estados Unidos sin comprometer los principios constitucionales del país en materia de política exterior.
La postura de la presidenta reafirma que, aunque existe voluntad de colaborar estrechamente con Estados Unidos en temas de seguridad, cualquier participación que implique fuerzas militares extranjeras en México no será aceptada.
