El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en el Senado presentó una iniciativa de reforma para que en las escuelas del país operen centros de atención contra el bullying y otras formas de violencia escolar, los cuales ofrecerían asesoría legal y apoyo psicológico a estudiantes, docentes y personal administrativo.
Según la propuesta, estos espacios funcionarían como primera instancia de acompañamiento para recibir reportes, canalizar denuncias y orientar a las familias, con protocolos claros de actuación cuando se detecten agresiones físicas, verbales, emocionales o a través de medios digitales.

¿Qué buscan estos centros escolares contra el acoso?
Las y los senadores del PVEM plantean que las escuelas cuenten con herramientas concretas para gestionar de forma efectiva los casos de violencia que afectan a la comunidad educativa, bajo un enfoque integral de protección y bienestar para niñas, niños y adolescentes.
La idea es que los centros brinden seguimiento especializado a cada caso, articulen el trabajo con autoridades educativas y de protección de derechos, y contribuyan a prevenir nuevas agresiones mediante acciones de detección temprana, mediación y acompañamiento psicoemocional.
La bancada ecologista advierte que la violencia en el entorno escolar no sólo pone en riesgo la seguridad física del alumnado, sino que deja huellas de largo plazo en su salud mental, su capacidad de aprendizaje y su desarrollo emocional y social, por lo que la atención ya no puede limitarse a medidas disciplinarias aisladas.
Violencia escolar, abandono y salud mental
En la exposición de motivos se señala que la violencia y el acoso en las escuelas están vinculados con problemas como depresión, ansiedad, falta de concentración, trastornos del sueño e incluso pensamientos suicidas entre las víctimas, de acuerdo con reportes de organismos internacionales como la Unesco, que han advertido sobre el impacto del bullying en el rendimiento escolar y en la permanencia en las aulas.
Este tipo de agresiones, añaden, se convierten en un factor decisivo para el abandono escolar y el bajo rendimiento académico, lo que agrava las desventajas que ya enfrentan miles de estudiantes en el país.
Los senadores también recuperan datos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), que entre 2014 y 2021 recibió más de seis mil quejas por maltrato o acoso escolar, además de 16 mil 649 llamadas relacionadas con este problema, lo que refleja la magnitud de la violencia que se vive dentro y alrededor de los planteles.

Acoso escolar y ciberacoso en aumento
La bancada del PVEM subraya que el acoso ya no se limita a los patios o salones de clase. Cita cifras del Módulo sobre Ciberacoso (MOCIBA) 2023 del Inegi, según las cuales 20.9% de las personas de 12 años y más usuarias de internet en México sufrió alguna situación de ciberacoso, lo que equivale a millones de adolescentes y jóvenes expuestos a agresiones en redes sociales, mensajería instantánea y otras plataformas digitales.
De acuerdo con los legisladores, este entorno de hostigamiento constante —dentro y fuera de la escuela— incrementa el riesgo de problemas emocionales severos, aislamiento social y deserción escolar, por lo que consideran indispensable que las autoridades educativas fortalezcan sus mecanismos de prevención y atención.
¿Qué sigue para la iniciativa en el Senado?
La iniciativa deberá seguir el trámite legislativo en comisiones antes de llegar al Pleno. Para la bancada ecologista, la eventual aprobación de la reforma sería un paso hacia la construcción de entornos escolares más seguros, inclusivos y libres de violencia, donde la prioridad sea el bienestar integral de la comunidad educativa y no sólo la sanción aislada de los casos más graves.
