El Instituto Nacional Electoral (INE) entregó formalmente sus propuestas técnicas en materia electoral a la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, encabezada por Pablo Gómez, como parte del proceso de análisis rumbo a una eventual modificación del marco legal en la materia.
Durante el acto, realizado este lunes 12 de enero, la consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei Zavala, subrayó que los documentos presentados son resultado de un ejercicio inédito de deliberación técnica, colegiada y transparente, en el que se reconocieron tanto coincidencias como diferencias entre las consejerías.

Taddei explicó que las propuestas reflejan acuerdos mayoritarios, así como planteamientos individuales, lo que —dijo— demuestra la capacidad del Consejo General para procesar el disenso y convertirlo en soluciones técnicas viables al servicio del sistema electoral mexicano.
La presidenta del INE enfatizó que el Instituto participa en este proceso desde su responsabilidad como autoridad técnica, aportando la experiencia acumulada del Servicio Profesional Electoral Nacional y de las áreas que han operado cada reforma en campo. “Sabemos dónde se tensiona el sistema electoral cuando se implementan reformas, porque somos quienes las llevamos a la práctica”, sostuvo.

Reformar sin perder certeza electoral
Las y los consejeros coincidieron en que cualquier reforma debe preservar el carácter ciudadano de las elecciones, la autonomía del INE y la confianza en los procesos electorales. En ese sentido, se destacó la importancia de mantener un Servicio Profesional Electoral sólido, la vigilancia ciudadana y una Lista Nominal confiable.
Durante las intervenciones, se abordaron temas clave como la equidad en la contienda, el fortalecimiento de la representación política, la fiscalización de recursos y la necesidad de procesos más ágiles, con menores costos y mayor transparencia para la ciudadanía.
También se planteó la relevancia de diferenciar los procesos electorales federales y locales de las elecciones del Poder Judicial, con el objetivo de facilitar la comprensión ciudadana y evitar complicaciones operativas.

Propuestas organizadas en 10 ejes
El documento entregado reúne propuestas técnicas estructuradas en 10 ejes temáticos, trabajados durante los últimos tres meses y aprobados por mayoría de las consejeras y consejeros. Más del 70% de los planteamientos obtuvo respaldo mayoritario, reflejando la visión técnica del máximo órgano de dirección del Instituto.
Entre las propuestas más relevantes destacan:
Voto electrónico y nuevas modalidades
- Implementación gradual del voto por internet con criterios de seguridad
- Modelo mixto de votación, electrónica y presencial
- Voto anticipado para funcionarios de casilla y cuerpos de seguridad
Elección del Poder Judicial
- Separar temporalmente la elección judicial de los comicios ordinarios
- Prohibir la intervención de partidos políticos en la promoción de candidaturas
- Calendario específico, con campañas en agosto y septiembre y jornada electoral en octubre
Fiscalización y transparencia
- Uso de inteligencia artificial para fiscalizar recursos
- Supervisión de plataformas digitales, redes sociales e influencers
- Regulación de activos virtuales y criptomonedas en financiamiento electoral
Paridad, inclusión y derechos
- Destinar 50% del financiamiento de campaña a candidatas mujeres
- Tipificar la violencia digital contra mujeres en el ámbito electoral
- Garantizar el voto en prisión preventiva y facilitar el voto desde el extranjero
- Acciones afirmativas para pueblos indígenas, afromexicanos, personas con discapacidad y migrantes
Una aportación técnica, no una agenda cerrada
El INE señaló que estas propuestas surgen de la experiencia del Proceso Electoral Federal 2023-2024, el más grande en la historia del país, y del Proceso Electoral del Poder Judicial 2024-2025, que evidenciaron vacíos legales, tensiones normativas y desafíos operativos.
El enfoque del documento es correctivo y adaptativo, con el objetivo de fortalecer el Estado democrático de derecho, reducir la discrecionalidad y garantizar la efectividad del sufragio.
Finalmente, el Instituto dejó claro que se trata de una aportación técnica al debate legislativo, no de una iniciativa cerrada, y refrendó su disposición al diálogo institucional para fortalecer la democracia mexicana.
