México se ubicó en el último lugar entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en titulación universitaria, al tiempo que reporta uno de los niveles más bajos de inversión por estudiante, de acuerdo con el informe Education at a Glance 2025.
El reporte advierte que apenas 22% de los universitarios mexicanos consigue obtener un título, proporción que coloca al país en el fondo de la tabla del organismo. México comparte ese rango con Italia, y ambos son superados por Costa Rica, con 25%, así como por República Checa y Turquía, con 27%. En el extremo opuesto aparecen Canadá, con 65%; Irlanda, con 58%; Japón, con 57%; Corea del Sur, con 56%, y Luxemburgo, con 54%.

La fotografía de los niveles educativos es crítica desde antes de la universidad. El documento señala que 4 de cada 10 jóvenes en México no terminan la educación media superior. Mientras en el promedio de la OCDE solo 13% de la población carece de este nivel, en territorio mexicano la proporción asciende a 41%, lo que limita el acceso a estudios superiores y, más adelante, a la titulación.
En el terreno de los estudios de posgrado, la brecha se hace aún más amplia: solo 2 de cada 100 jóvenes en México obtiene una maestría o un doctorado, muy por debajo del promedio del organismo, que se ubica en 16%.

México, entre los países que menos invierten por estudiante
En materia de recursos, el informe apunta que México destina 4.3% de su Producto Interno Bruto (PIB) a educación, por debajo del promedio de la OCDE, de 4.7%. Pero el rezago es más claro cuando se observa el gasto por estudiante: el país invierte alrededor de 4 mil 430 dólares al año por alumno de educación superior, frente a más de 15 mil dólares en promedio entre los miembros de la organización. En el rubro del PIB para educación, México solo se coloca por encima de naciones como Irlanda (2.8%), Hungría (3.4%) e Italia (3.9%).
En el extremo alto de inversión por estudiante aparecen Luxemburgo, con 54 mil 384 dólares anuales; Suiza, con 32 mil 505 dólares; Noruega, con 27 mil 256; Dinamarca, con 24 mil 113, y Suecia, con 24 mil 44. En América Latina, Chile también supera a México, con un gasto de 4 mil 479 dólares por alumno.

La OCDE atribuye los bajos niveles de titulación y la alta deserción a una combinación de factores: insuficiente inversión pública por estudiante, desigualdad en el acceso a la educación superior, abandono escolar elevado y una capacidad limitada de las universidades públicas para absorber la demanda.
El organismo advierte que este freno educativo entre la población joven tiene efectos directos en la productividad, el crecimiento económico y la movilidad social, y subraya que el bajo presupuesto en educación se traduce en menos oportunidades para avanzar desde el bachillerato hasta la titulación y los posgrados.
