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Empresas de seguridad reconocen explotación laboral: “o violas la ley o quiebras”

Guardias de seguridad en CDMX trabajan hasta 100 horas semanales y el Gobierno lo permite, trabajan jornadas inhumanas sin IMSS

CDMX
Esclavitud moderna en la CDMX: guardias laboran 24x24 por sueldos miserables Denuncian explotación extrema de guardias en escuelas, centros comerciales y condominios

La industria de la seguridad privada en la Ciudad de México opera bajo esquemas de explotación laboral que violan abiertamente la Ley Federal del Trabajo, con jornadas que superan las 96 e incluso las 100 horas semanales, salarios mínimos disfrazados y ausencia de seguridad social.

Y es que el director de la empresa Guardia Metropolitana, quien prefirió dejar en anonimato su nombre, relató a Publimetro que tras constituir formalmente una empresa de seguridad privada –inspirada en modelos profesionales de California, Estados Unidos– se enfrentaron a una realidad sistemática de abusos que impide ofrecer condiciones laborales dignas a los guardias en la capital del país.

“Nosotros queríamos traer un modelo profesional, serio, como una policía privada, pero aquí en la Ciudad de México es imposible competir sin explotar a la gente. O violas la ley o quiebras”, afirmó.

Sueldos miserables y jornadas inhumanas

De acuerdo con el director, la mayoría de los clientes –incluidos centros comerciales de lujo, parques logísticos y propiedades privadas– ofrecían presupuestos de entre 13 mil y 14 mil pesos mensuales con IVA por guardia, una cifra que, al descontar impuestos, cuotas patronales y seguridad social, apenas alcanza para cubrir el salario mínimo, es decir, de 8 a 9 mil pesos.


“El costo real de tener a un guardia en regla supera por mucho ese presupuesto. Para operar así tendríamos que pagar de nuestra bolsa y trabajar en números rojos”, explicó.

Tras investigar cómo operan otras empresas, descubrieron que la mayoría incumple obligaciones básicas: no pagan IMSS, no reconocen horas extra y someten a los trabajadores a esquemas de 24 por 24 horas, lo que implica hasta 96 horas laborales a la semana.

“Si haces el desglose real, muchos guardias están ganando entre 10 y 15 pesos por hora”, denunció.

Traslados de hasta cuatro horas y turnos de 72 horas continuas

El directivo también expuso las condiciones extremas que viven los guardias, muchos de los cuales se trasladan desde municipios como Chimalhuacán, Chalco o Ixtapaluca hacia la CDMX, invirtiendo hasta cuatro horas de traslado por turno.

“Trabajan 24 horas seguidas y si no llega el relevo pueden quedarse 48 o hasta 72 horas. Es una explotación total”, señaló.

Ante esta situación, Guardia Metropolitana se negó a aceptar contratos que implicaran abusos laborales, lo que finalmente llevó a la empresa a quedarse sin clientes y cerrar operaciones tras un año de intentos: “no se pudo hacer en la Ciudad de México una empresa de seguridad sin explotar y sin abusar”.

El propio gobierno tolera y replica el esquema ilegal

Uno de los señalamientos más graves es que el propio gobierno tolera e incluso reproduce estos esquemas ilegales en sus licitaciones, pues “cuando el gobierno saca concursos (licitaciones) también pide esquemas de 24 por 24. Literalmente no se puede cumplir eso sin violar la Ley Federal del Trabajo”.

A pesar de ello, aseguró que no existen sanciones reales para las empresas que incumplen, y que la explotación se ha normalizado tanto para empleadores como para trabajadores.

Abismo entre la seguridad privada en México y Estados Unidos

El director contrastó la situación con la de Estados Unidos, donde la seguridad privada es una carrera profesional regulada, con jornadas máximas de ocho horas, pago obligatorio de horas extra y salarios que pueden alcanzar hasta 40 dólares por hora (aproximadamente 800 pesos).

“En California es una profesión respetada. Aquí no se respeta ni al guardia ni al servicio”, afirmó.

Guardias explotados en escuelas de la CDMX

Uno de los casos más alarmantes ocurrió en un colegio privado de prestigio en la Ciudad de México, único cliente que llegó a contratar a Guardia Metropolitana. Durante el diagnóstico de seguridad, detectaron que la escuela tenía a un guardia de la tercera edad viviendo dentro de un plantel preescolar de lunes a sábado, trabajando más de 100 horas semanales por un salario mínimo.

“Era responsable cada minuto, no podía dormir ni salir del plantel”, relató.

Aunque la empresa presentó un informe detallado y firmó contrato para implementar un programa de seguridad escolar profesional con Guardia Metropolitana, la escuela canceló el proyecto de último momento.

Posteriormente, supieron que la empresa anterior no estaba registrada ni pagaba IMSS, y que incluso llevaba meses sin cobrar por no poder presentar comprobantes legales.

Una industria sostenida por la explotación

El director concluyó que la seguridad privada en la CDMX se ha convertido en un negocio basado en salarios bajos, abuso laboral y guardias en situación de vulnerabilidad, muchos de ellos adultos mayores sin otra opción de empleo.

“Al cliente no le interesa la seguridad real, solo quiere a alguien de adorno que abra puertas. Así funciona todo el sistema”, sentenció.

La denuncia pone sobre la mesa una problemática estructural que involucra a empresas, clientes y autoridades, y que mantiene en condiciones de esclavitud a miles de guardias de seguridad en la Ciudad de México.

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