El peso mexicano abrió la sesión en 17.82 unidades por dólar, un nivel no observado desde julio de 2024, consolidando un movimiento de apreciación que comienza a desligarse de la resistencia técnica y psicológica de las 18.00 unidades. Este comportamiento sugiere una fase de consolidación positiva de corto plazo, aunque no exenta de riesgos para la moneda nacional en un entorno global altamente volátil.
Información de Felipe Mendoza, CEO IMB Capital Quants indica que desde la óptica de los mercados financieros, la ruptura de este umbral ocurre en medio de una elevada incertidumbre geopolítica, amplificada por las declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, quien ha cuestionado la relevancia del T-MEC y la dependencia comercial de Estados Unidos respecto a México y Canadá. Estas declaraciones han generado lecturas encontradas entre los inversionistas, alternando entre episodios de cautela y apuestas tácticas a favor del peso.
Factores fundamentales y política monetaria marcan la volatilidad cambiaria
La resiliencia del peso mexicano enfrenta múltiples frentes. Por un lado, el cruce discursivo entre la administración de Claudia Sheinbaum, enfocada en mantener una coordinación estratégica con Estados Unidos y desactivar críticas internas, y la narrativa electoral de Trump. Por otro, los fundamentos macroeconómicos comienzan a ganar peso en la toma de decisiones.
El reciente ajuste a la baja del Banco Mundial, que recortó la expectativa de crecimiento de México para 2026 a 1.3%, se suma a una agenda cargada de indicadores clave: el Índice de Precios al Productor (IPP) de Estados Unidos y la publicación del Libro Beige de la Reserva Federal. Ambos datos serán determinantes para calibrar las expectativas sobre la trayectoria de las tasas de interés de la Fed y, por extensión, el diferencial de tasas con Banxico, uno de los principales soportes del peso.
Adicionalmente, el índice de confianza del consumidor PCSI de IPSOS, con un dato previo de 55.16, permitirá evaluar la fortaleza del consumo interno frente a un entorno externo cada vez más incierto.
T-MEC, riesgo país y escenarios para el tipo de cambio
El contexto actual abre distintos escenarios para el mercado cambiario. La asignación de 20 millones de dólares por parte de Estados Unidos para fortalecer la justicia laboral en México, así como el énfasis en la coordinación binacional tras los señalamientos de Trump sobre Venezuela, sugieren que, más allá de la retórica política, la operatividad institucional del T-MEC permanece activa, lo que aporta un respaldo temporal al peso mexicano.
No obstante, el riesgo país continúa latente. Un dato de inflación al productor en Estados Unidos por encima de lo esperado podría detonar una corrección rápida del tipo de cambio hacia niveles de 17.95 o incluso 18.05 unidades por dólar. En un escenario más adverso, donde la narrativa de Trump derive en acciones ejecutivas concretas contra el acuerdo comercial, el impacto sería estructural, con una posible salida de capitales especulativos y una depreciación acelerada de la moneda.
Perspectiva diaria: rango operativo y riesgos latentes
Para la jornada de hoy, el peso mexicano muestra un sesgo de consolidación dentro de un rango estimado entre 17.78 y 17.92 por dólar. La fortaleza relativa de la divisa responde principalmente a la debilidad global del dólar, asociada a las expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal, así como al atractivo que sigue ofreciendo el diferencial de tasas frente a Banxico.
El Libro Beige será un catalizador clave de volatilidad intradía. Cualquier señal de enfriamiento económico en Estados Unidos podría fortalecer adicionalmente al peso al reforzar la expectativa de una política monetaria más flexible. Sin embargo, un escalamiento del discurso de Trump hacia medidas concretas devolvería rápidamente el foco al nivel de 18.00, que volvería a convertirse en el eje central de la operativa cambiaria.
