Ramón Mora Rojas, alias “Moncho”, fue detenido en el estado de Querétaro durante un operativo coordinado de fuerzas federales y autoridades locales, tras ser identificado como presunto generador de violencia vinculado con secuestros y agresiones a conductores de transporte de carga, además de otros delitos de alto impacto.
La captura se realizó como resultado de trabajos de investigación e inteligencia, que derivaron en el cumplimiento de cuatro órdenes de cateo en inmuebles ubicados en el municipio de Santiago de Querétaro.
Presunto líder de una célula criminal afín al CJNG
De acuerdo con información oficial, “Moncho” es señalado como integrante y presunto líder operativo de la célula delictiva conocida como “Los Lavadora”, la cual opera en Querétaro y estaría vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
A Ramón Mora Rojas se le relaciona con narcomenudeo, robo de hidrocarburos, robo a casa habitación y homicidio, además de su presunta participación directa en secuestros y ataques contra operadores de autotransporte, un delito que ha impactado de forma reiterada a la región.
Operativo federal deja seis detenidos y diversos aseguramientos
Durante los cateos, las autoridades detuvieron también a Erika Rico Contreras, Juan Francisco Hernández Breña, Mario Fernando Paz Fernández, Efraín Valdez Contreras y Erick Fabián Ramírez Hernández, quienes presuntamente forman parte de la misma estructura criminal.
En las acciones participaron elementos de la Secretaría de Marina (Semar), SSPC, Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Fiscalía General de la República (FGR), Secretaría de la Defensa Nacional, Guardia Nacional, así como la Fiscalía y Policía Estatal.
En los inmuebles se aseguró armamento, cartuchos útiles de diversos calibres, envoltorios con sustancia con características similares a la droga, vehículos, dispositivos electrónicos y equipo de cómputo, además de diverso material presuntamente utilizado para la comisión de delitos.
Las autoridades señalaron que el operativo permitió afectar de manera relevante la estructura operativa y logística de la célula delictiva, reduciendo su capacidad para realizar actividades ilícitas en Querétaro, y reiteraron su compromiso de actuar de forma coordinada, con apego a derecho y respeto a los derechos humanos.
