Enero llega con los pagos pendientes de diciembre. Las compras de fin de año —regalos, cenas y promociones— se concentran en un mismo estado de cuenta, presionando el bolsillo de millones de mexicanos. Aunque el impacto se siente con fuerza, especialistas señalan que también es un momento clave para reorganizar las finanzas y retomar el control.
De acuerdo con datos del Banco de México, alrededor del 20% del saldo en tarjetas de crédito en el país corresponde a compras realizadas a meses sin intereses, lo que significa que enero no solo arranca con gastos corrientes, sino con pagos acumulados que se repiten mes a mes.
Promociones hoy, presión mañana
Durante diciembre, las ofertas y facilidades de pago suelen dar la sensación de que todo cabe en el presupuesto. Sin embargo, cuando varios cargos coinciden en la misma quincena, el impacto se vuelve evidente y puede desbalancear las finanzas personales.
Para Hugh Bruce, Chief Consumer Officer de Círculo de Crédito, muchos consumidores adquieren compromisos sin revisar su situación financiera real.
“Enero deja al descubierto esas deudas. Tener claridad sobre cuánto se debe y cuándo se paga es el primer paso para cuidar el historial crediticio y la estabilidad financiera”, señala.
Tres claves para no perder el control
Ante la acumulación de pagos, Círculo de Crédito recomienda acciones sencillas para empezar el año con mayor orden:
Revisa tus estados de cuenta
Los primeros días del mes son clave para identificar cargos pendientes y calcular cuánto margen real hay antes de que lleguen los pagos de mitad de mes.
Ajusta tu presupuesto
Entre el 10 y el 15 de enero suele presentarse el punto más crítico. Reorganizar gastos variables y pagos recurrentes antes de la fecha de corte ayuda a evitar sorpresas y a planear mejor los ingresos.
Consulta tu Credit Score
Después del pico de pagos, revisar el puntaje crediticio permite entender cómo se refleja el comportamiento financiero y qué tan saludable es la relación con el crédito.
Reordenar para respirar mejor
“El 15 de enero también es un buen momento para evaluar si todos los pagos caen en la misma quincena. Cuando eso ocurre, el presupuesto se desajusta con mayor facilidad”, concluye Bruce. Escalonar compromisos y, cuando sea posible, ajustar fechas de pago puede ayudar a aliviar la presión financiera y construir hábitos más sostenibles para el resto del año.
