La publicación reciente de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México para promocionar el taller “Fotografía de conciertos (¿y no morir en el intento?)” generó una fuerte reacción pública por parte de familiares de víctimas de accidentes en eventos masivos.
El anuncio, difundido en redes sociales institucionales, fue interpretado como insensible ante tragedias recientes ocurridas en la capital, particularmente por el uso de una frase que alude de manera directa al riesgo de muerte en el ejercicio profesional.
Polémico post de la Secretaría
El taller, programado para los días 19 y 26 de enero de 2026 en el Museo Archivo de la Fotografía, fue presentado como una actividad formativa para aprender a cubrir conciertos y eventos masivos, con énfasis en narrativa visual, comunicación simbólica y manejo de escenarios complejos.
Sin embargo, el título del curso detonó una respuesta pública en forma de comunicado, firmado por un familiar directo de Miguel Ángel Rojas, fotógrafo fallecido hace meses mientras cubría un concierto en la Ciudad de México.
En el pronunciamiento se señala que el anuncio refleja una “profunda desconexión institucional” con el dolor de las familias afectadas y se rechaza el uso de la muerte como recurso discursivo o de mercadotecnia cultural. El texto cuestiona que las mismas instituciones que avalaron ese espectáculo hoy promuevan talleres que normalizan el riesgo extremo como parte del oficio.
El comunicado también denuncia que el proceso penal relacionado con el caso permanece detenido debido a un amparo. En ese contexto, se rechaza la romantización de los peligros laborales y se insiste en que la fotografía de conciertos no debe concebirse como un acto heroico, sino como un trabajo que exige garantías reales, protocolos claros y responsabilidad institucional.
Finalmente, el pronunciamiento recuerda a Miguel Ángel Rojas y Berenice Giles, y advierte que la memoria de ambos no puede ser ignorada.
