Aunque su nombre no era ampliamente conocido, Alejandro Reynoso Jiménez es señalado como uno de los mayores traficantes de fentanilo a nivel mundial. Vinculado al Cártel de Sinaloa, el mexicano fue detenido en Madrid tras aterrizar en el aeropuerto Adolfo Suárez-Barajas, donde ya lo esperaban las autoridades.
Reynoso Jiménez había decidido viajar a Europa en 2024 convencido de que podría pasar desapercibido. Para ello evitó escalas, sobrevolar territorio estadounidense y cualquier contacto que lo pusiera en el radar de las autoridades de ese país, creyendo que así burlaría a la DEA.
Sin embargo, la agencia antidrogas de Estados Unidos llevaba tiempo siguiéndole los pasos. De acuerdo con las investigaciones, agentes encubiertos lograron infiltrarse en su entorno y documentaron sus viajes a China, así como la producción de hasta una tonelada mensual de fentanilo en laboratorios clandestinos en México.
Red de envío de pastillas a EE.UU.
Las pesquisas también revelan que Reynoso Jiménez enviaba miles de pastillas a Estados Unidos haciéndose pasar por un proveedor para supuestos compradores, utilizando empresas de paquetería internacional y sofisticados métodos de ocultamiento.
Al aterrizar en Madrid procedente de México, fue arrestado de inmediato y trasladado al centro penitenciario de Soto del Real, donde permanece a la espera de su extradición. En Estados Unidos enfrenta cargos federales por narcotráfico que podrían derivar en hasta dos cadenas perpetuas.
Un operativo silencioso, una detención sin margen de escape y una historia digna de una serie, que tuvo su desenlace en uno de los aeropuertos más transitados de Europa.
