La presidenta del PAN en Ciudad de México, Luisa Gutiérrez Ureña, reafirmó la postura de su partido de que las elecciones se ganan con votos, no con miedo, dinero ilegal ni árbitros sometidos, y rechazó de manera categórica avalar la reforma electoral impulsada por el Ejecutivo y diseñada por militantes de Morena, a la que acusó de excluir a la oposición y a la ciudadanía.
La panista aseguró que cuando el Gobierno escribe las reglas, controla al árbitro y compite al mismo tiempo, la democracia deja de existir. Con este argumento, calificó a la iniciativa como “#LeyMaduro”, comparándola con las reformas que, en su opinión, llevaron a Venezuela a una captura institucional y al autoritarismo.
La dirigente lamentó la cerrazón del Gobierno federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha negado sentarse a dialogar con la oposición sobre el contenido y alcance de la reforma, lo cual ha generado un clima de tensión política y rechazo entre los partidos contrarios al oficialismo.
Críticas principales de la oposición
Entre las principales objeciones planteadas por el PAN se encuentran:
- Componentes de control político: El PAN sostiene que la iniciativa no es un simple ajuste técnico, sino un proyecto que amenaza la pluralidad y la equidad en las elecciones.
- Reducción del financiamiento público: Gutiérrez advirtió que la reducción del financiamiento a partidos sin fortalecer la fiscalización electoral podría normalizar la entrada de dinero del crimen organizado en la política.
- Debilitamiento del árbitro electoral: La propuesta, según los panistas, busca debilitar al Instituto Nacional Electoral (INE) y centralizar funciones que deben ser autónomas, lo que regresaría a prácticas en las que el gobierno organizaba las elecciones.
- Eliminar mecanismos de representación proporcional: El PAN alerta sobre el riesgo de eliminar o reducir la representación proporcional bajo el argumento de austeridad, lo que podría favorecer mayorías artificiales que no reflejen la voluntad ciudadana.
La diputada local del PAN, Laura Álvarez Soto, enfatizó que reducir el financiamiento público sin reforzar la fiscalización es legalizar la corrupción, y advirtió que sin un árbitro electoral autónomo no pueden existir elecciones libres y equitativas.
La Reforma Electoral
La reforma electoral propuesta por el Gobierno de México y Morena ha generado un amplio debate político en el país. La presidenta Claudia Sheinbaum ha defendido que el objetivo de la iniciativa es fortalecer la democracia, reducir el costo de los procesos electorales y ampliar mecanismos de participación ciudadana, aunque ha rechazado comparaciones con regímenes autoritarios y ha asegurado que la autonomía del INE se mantendrá.
Mientras tanto, otros aliados de Morena, como el Partido del Trabajo (PT), han mostrado diferentes niveles de apoyo o crítica a aspectos particulares de la reforma, lo que refleja la complejidad del debate político actual.
