No te hackearon. No fue un genio del crimen digital. Te robaron el celular… y con eso fue suficiente para vaciarte la cuenta. En México, cada vez más personas pierden su dinero no por un ataque sofisticado, sino por algo mucho más simple: un teléfono sin protección en las manos equivocadas.
El problema ya es masivo. La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) arrojó que 69% de los mexicanos usa la banca móvil para sus operaciones cotidianas. Eso convierte al celular en cartera, bóveda, identificación y llave de acceso al dinero. Y cuando ese aparato se pierde o es robado, el riesgo de fraude se dispara.
Por ello, Scotiabank México lanzó una alerta directa: el aumento de fraudes financieros y de suplantación de identidad está ligado al robo o extravío de teléfonos. No es un escenario hipotético. Es un patrón que ya se repite y que está golpeando el bolsillo de miles de personas.
El banco explica que el problema no es solo perder el dispositivo. Es perder, junto con él, el acceso a aplicaciones financieras, correos y servicios que guardan información sensible. Cuando el celular no tiene mecanismos adecuados de protección, se convierte en una puerta abierta para vaciar cuentas y hacer movimientos sin autorización.
Tips vs. saqueo de datos del celular
Para reducir la exposición a riesgos financieros tras el robo o pérdida de un celular, Scotiabank comparte cinco recomendaciones clave:
- Activa métodos de autenticación biométrica: huella digital o reconocimiento facial para el acceso a aplicaciones financieras.
- Habilita las funciones de rastreo, bloqueo y borrado remoto del dispositivo móvil.
- Evita almacenar contraseñas, datos bancarios o códigos de acceso en notas, mensajes de texto o correos electrónicos.
- Utiliza doble factor de autenticación en aplicaciones financieras, de correo y servicios digitales.
- Notifica de inmediato a la institución financiera para activar protocolos de protección, monitoreo y prevención de movimientos no reconocidos.
