En la conferencia por el primer aniversario de su administración, celebrada este 20 de enero de 2026, el presidente de Estados Unidos volvió a generar polémica al referirse al Golfo de México, al recordar su renombramiento como “Golfo de América” y bromear con la posibilidad de llamarlo “Golfo de Trump”.
Las declaraciones se dieron durante un discurso centrado en los logros que, según el mandatario, colocan a su gobierno por encima de cualquier administración previa.
El Golfo de México y el cambio de nombre
Durante la conferencia, el presidente afirmó que el Golfo de México “ahora se llama el Golfo de América”, argumentando que Estados Unidos posee el 92% de la línea costera, mientras que México cuenta con aproximadamente el 8%.
“Siempre me molestó”, expresó, al cuestionar por qué el cuerpo de agua llevaba el nombre de México si, desde su perspectiva, la mayor parte de la costa pertenece a Estados Unidos. En tono anecdótico, el mandatario reconoció que llegó a considerar llamarlo “Golfo de Trump”, aunque aseguró que decidió no hacerlo para evitar críticas.
“Pensé que me matarían si lo hacía”, señaló, antes de aclarar que sus comentarios eran en parte una broma, aunque insistió en que el cambio a “Golfo de América” refleja el orgullo nacional.
Más allá del tema del Golfo, la conferencia sirvió para destacar una serie de logros que el presidente calificó como históricos. Aseguró que el crecimiento del PIB superará el 5%, que los mercados bursátiles han alcanzado récords sin precedentes y que la inflación se ha reducido a 1.6% en los últimos tres meses.
También afirmó que su administración ha puesto fin a ocho guerras en diez meses y que logró la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro. En relación con México, el presidente subrayó avances en seguridad fronteriza, la designación de los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras y el impacto de los aranceles en la industria automotriz.
